domingo, 31 de mayo de 2009
Euroindiferente
A quienes pelean a diario por la cesta de la compra, por una mejor educación para sus hijos, porque los empresarios no exploten a los trabajadores aprovechando la actual situación de crisis, para que haya más seguridad para determinados colectivos, o porque la población respire un aire más puro, les cuesta creer que Jaime Mayor Oreja (PP) o Fernando López Aguilar (PSOE), candidatos de los principales partidos de España, discutirán estos asuntos junto a otros 751 o 736 eurodiputados, de acuerdo a si se aprueba o no el tratado de Lisboa.
Siempre he defendido a la Unión Europea, pero escuchando el debate televisivo de estos dos señores y las propuestas de otros tantos candidatos en España, confieso que cada vez me aproximo más al grupo de los euroindiferentes.
Tanguito
sábado, 30 de mayo de 2009
¡Qué bueno vivir aquí!
viernes, 29 de mayo de 2009
A caballo ganador

A la sociedad, por norma general, le encanta subirse al caballo ganador. Pese a que los perdedores a priori ejercen una gran atracción en sus congéneres-suelen ganar realities shows-, la mayoría de veces los equipos de fútbol ven disminuir sus abonados cuando bajan de categoría y los deportes minoritarios crecen en popularidad y seguidores si un compatriota comienza a ganar todas las competiciones internacionales. Sirva de ejemplo la Fórmula 1, primero muy pocos la seguían, después con Fernando Alonso experimentó un grado de popularidad difícilmente superable y ahora, con su caída en desgracia, vuelve a no interesar a tantos como antes. Con el Barça ha pasado algo parecido, con el triplete han salido fans como champiñones, con una facilidad pasmosa. Cosa curiosa es que, un equipo criticado en tantas ocasiones por supuestamente representar el independentismo, uniera en la noche del miércoles el país español pues, de punta a punta, las fuentes tuvieron que sufrir la alegría culé.
jueves, 28 de mayo de 2009
Comunicación al poder

martes, 26 de mayo de 2009
Las ruinas de aquella Europa

Jonathan Littlel
RBA
Barcelona, 2007
1.200 páginas.
Jonathan Littel ha construido un edificio literario sobre las ruinas del holocausto nazi digno de un apunte claro y meridiano en la historia de la literatura de este imberbe siglo por el que transitamos. Más de mil páginas que diseccionan uno de los episodios más cruentos de la historia universal. Este libro es una novela extraña. Se construye con los ladrillos de la documentación exhaustiva y se termina con el argumento, en algunos momentos arrebatador y en otros, a mi juicio, excesivamente grotesco y surrealista.
Pero de lo que no hay duda es de que se trata de una novela clave, por un lado por su contenido historiográfico y por otro por el cambio de focalización que experimenta (el protagonista es un oficial SS). En cuanto a los datos históricos, el autor hace gala de un conocimiento minucioso y detallado de este periodo (1939-1945, años en los que se desarrolla la acción) y de las circunstancias que en él se produjeron en Europa. Quizás el texto flaquee incluso por el exceso de datos: cargos militares, referencias a mandos, oficinas, lugares y departamentos políticos, etcétera.
En la parte de la ficción, Las benévolas es la crónica despellejada de un hombre atormentado, pero no sólo por el entorno hostil de una guerra de exterminio en la que se ve implicado de lleno; sino por su propio y oscuro interior. Este tratado, perfilado sobre las bajezas e inmundicias de la raza humana está escrito con desparpajo. Pese a sus más de mil páginas, esta obra no debería dejar de leerse, eso sí, con cuidado, porque como decían aquellas advertencias televisivas: su lectura puede herir la sensibilidad del espectador.
lunes, 25 de mayo de 2009
La noche

domingo, 24 de mayo de 2009
La voluntad de un pueblo en pos de información

sábado, 23 de mayo de 2009
Ecologistas por necesidad

Sí ya sé que puede sonar un poco feo decir que esta crisis por la que pasamos tiene su parte positiva, pero así es. No, no crean que me voy a pegar un rollo defendiendo que todas las crisis son también momentos de oportunidad si se saben aprovechar. No, no voy por ahí.
El otro día oí por la radio que la crisis había llegado también a las empresas que tratan los residuos porque ya no tienen tanta basura que tratar. ¿Qué bien?, ¿no? Resulta que cuánto menos tenemos, menos tiramos a la basura y menos residuos generamos. No es que esté descubriendo la pólvora, ésta ya la encontraron hace años los cubanos, que lo aprovechan todo con una maestría poco usual en las economías consumistas como la nuestra y que, sin quererlo, han desarrollado a la perfección la ley de las tres R (reducir, reciclar y reutilizar).
Esperemos que con esto de la crisis, demos el salto que debimos dar hace tiempo y seamos más conscientes de que no hace falta que todos los años cambiemos de coche, casa, mesa o sillón; que no es necesario tener la luz encendida 24 horas o que se puede vivir perfectamente sin comprarse una camiseta cada 15 días. Habrá surgido así el ecologista por necesidad.
viernes, 22 de mayo de 2009
El poder de las palabras

Le decía mi bisabuela a mi madre que nunca dejara por escrito lo que pensaba, porque las palabras se las llevaba el viento y el papel no. Pero incluso las frases que el aire se traga dejan un regusto en la memoria de quien las oye y que, a veces, es imposible borrar. Las palabras pueden ser hermosas pero también dañinas y crueles y, una vez dichas sin intención o con ella, se convierten en recuerdos que pesan tanto como la prueba escrita.
Cuídate mucho de qué y cómo lo dices o atente a las consecuencias, porque la sinceridad no suele ser plato de gusto para casi nadie. Un “es que había bebido” o “no me encontraba bien” o “compréndelo, estoy sensible” o “no, no quise hacerte daño” en ocasiones no es suficiente, aún cuando tus palabras se las haya llevado el viento…
jueves, 21 de mayo de 2009
Seda

Se termina de leer en poquísimas horas, quedando en la memoria el recuerdo de las vivencias del personaje por mucho tiempo.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Leyes y burocracias inhumanas

martes, 19 de mayo de 2009
Los músicos siguen tocando

A finales de los años 20, la proyección de las películas mudas estaba acompañada por música en vivo. Los pueblos pequeños contaban con un piano en las proyecciones y las grandes ciudades tenían su órgano, o incluso una orquesta completa, capaz de ejecutar hasta algunos efectos sonoros. Miles de músicos se dedicaban a interpretar una partitura varias veces al día en las salas comerciales de Estados Unidos.
En 1926, El Cantante de Jazz inauguró una nueva tecnología por la cual podíamos disfrutar de la película con sonido pregrabado, sin necesidad de contar con músicos en directo. El gremio de los músicos puso el grito en el cielo, vio amenazada su profesión y fue a la huelga. Muchos actores no se adaptaron al cambio pues no sabían hablar ante la cámara. Los estudios no encontraban cómo adaptarse al nuevo sistema de producción. Los directores denunciaron una desnaturalización y retroceso en el modelo narrativo. El cine se puso patas arriba. Los músicos y los actores se veían en la calle.
Al cabo de dos años, el avance tecnológico se impuso. Los productores podían hacer un producto más rentable. Los espectadores disfrutaban de nuevas posibilidades. Los actores pudieron expresar mucho más con su voz. Los músicos siguieron tocando, sólo que delante de un micrófono y no desde un foso.
En 2009, el periodismo está pasando del átomo al bit. Y por muchos cambios que se operen, seguiremos necesitando profesionales que nos acerquen lo que sucede de una forma profesional y cualificada.
El cine siguió existiendo. Distinto, pero mejor. El periodismo, también seguirá existiendo.
domingo, 17 de mayo de 2009
De fulanas y frescas
"Y una mujer con esto del aborto aborta unas cuantas veces, cinco o seis veces, a esa se le ha quitado el amor maternal, el amor de todo. Es una fulana. Es lo que pienso, es una fresca. Y los hombres lo que quieren, parece ser, es que todas las mujeres sean unas frescas y esa Bibiana, esa Trinidad, no lo han pensado”.
Cuando la oí se me pusieron los pelos de punta, qué horror. Éstas son las palabras que vociferó en directo en
Me parece muy bien que esté en contra del aborto, de la pastilla del día después e incluso del sexo, pero por qué tiene que descalificar a los que no estén de acuerdo con ella, por qué tiene que imponer al resto de la sociedad su moral y su filosofía de vida. Me parece que la fresca es ella. ¿La obligo yo a tener relaciones, tomar anticonceptivos o abortar? No, ¿pues entonces? Que deje de gritar por la radio insultos contra los que no viven como ella. Que se dedique a su familia y deje que el resto de la humanidad viva su vida como quiera o pueda sin ser juzgados. Ya está bien, no entiendo por qué todavía hay gente empeñada en imponer a los demás sus maneras de vivir y entender la vida. Si queremos condenarnos, es nuestro problema, que nos dejen caminar hacia el calor del infierno. Yo, al menos, no necesito que nadie me salve. Gracias.
Pendry, yo quiero ser invisible

Pero es que de mayor el deseo continuó latente y se hizo más intenso. ¿Cómo no voy a desear ser invisible y poder escuchar conversaciones ajenas, presenciar actos impuros, estar sin estar en momentos destacados a los que asisten nada más que unos pocos privilegiados? Por eso, cuando leí que el catedrático de Teoría Física de Estado Sólido John Pendry puede estar cerca de conseguirlo me dije, voy a ofrecerme voluntaria, seré conejillo de indias con tal de conseguir la invisibilidad que me permita ratificarme en que la mayor parte de la humanidad es bastante parecida a lo que pienso que es.
viernes, 15 de mayo de 2009
La vida sin la raza humana

¿Qué pasaría si los seres humanos desapareciéramos? ¿Cuánto durarían nuestras construcciones? ¿Cómo cambiaría la vida de los animales? ¿Se modificaría la flora? El documental La Vida Sin Nosotros se pregunta, en dos horas de duración, qué pasaría con el planeta desde el día siguiente a nuestra desaparición hasta 10.000 años después. Como muestra un botón: las gaviotas verían reducida su población de forma drástica, al desaparecer los vertederos que ahora mismo tanto alimento fácil les proporciona... Si quieres conocer más datos de esta producción de 2008, pincha aquí. Este documental es la cura de humildad que los humanos nos merecemos.
jueves, 14 de mayo de 2009
Crisis y criterios

miércoles, 13 de mayo de 2009
Doble moral

Ando confundida porque no acierto a entender la doble moral de los medios de comunicación y, por ende, de la sociedad en general. La última historia con la que muchos se escandalizaron la semana pasada, y que fue ampliamente difundida por prensa escrita y televisión, fue la subasta de chicas menores en una discoteca 'light' de Granada. Fiscalía de Menores y Ministerio de Igualdad se han puesto manos a la obra y han abierto diligencias, se ha formado un revuelo terrible y, como de costumbre, no han faltado ¿sesudos? debates sobre el ocio de nuestros menores, la visión de la mujer, blablabla. Una noticia, un día. Me siento a ver la televisión cualquier día, cansada del trabajo y tras zapear, observo entre el asombro y la vergüenza ajena que:
a) en Telecinco todas las tardes, chicos y chicas mayores de edad van a un programa a encontrar pareja en un patético, manido y tópico juego que es de todo menos seducción.
b) en Cuatro todas las tardes, tropecientas chicas mayores de edad ponen en aprietos a un chico mayor de edad para conseguir una cita que, se supone, será el inicio de un amor.
c) en Antena Tres todas las tardes tienen cabida los más variopintos testimonios. En mi 'visita', un chico mayor de edad y prostituto de profesión reclamaba a una chica mayor de edad 300 euros no cobrados. La mujer en cuestión vino a decirle que cuando acabase la faena cobraría.
Lo dicho. No entiendo de que nos escandalizamos. Ahora que me he enterado que Confucio es el inventor de la confusión, debería decir que estoy confucida que suena casi a chiste de Martes y Trece. En fin, menores a imagen y semejanza de sus mayores. Ni más ni menos.
martes, 12 de mayo de 2009
Adiós, Antonio
Feliz viaje, Antonio.
lunes, 11 de mayo de 2009
Preocupados por la prensa

domingo, 10 de mayo de 2009
Partidos políticos y sindicatos

1. m. Asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros.
sábado, 9 de mayo de 2009
El final del periodismo

Pudiera parecer que del título de esta pequeña reflexión se filtrara o destilara pesimismo respecto al futuro de esta profesión, para otros un oficio y para algunos simple beneficio que ha sido hasta ahora el ejercicio del periodismo. Nada más lejos de mi interés. Lo que ya no se puede ocultar es que el momento actual, la coyuntura económica, laboral y profesional está siendo el doloroso parto hacia un nuevo periodismo, y no necesariamente mejor. Habrá que verlo para juzgar hacia donde nos llevan las circunstancias.
Sea positivo o negativo el futuro que nos acecha, estas traumáticas contracciones se están llevando por delante a muy buenos profesionales.
Además, les propongo que reflexionen sobre la siguiente idea: los medios de comunicación, los periodistas nos hemos alejado tanto del público, de los destinatarios para los que trabajamos, que en el actual derrumbamiento del sector estamos sólos. Los ciudadanos, los consumidores de información ya no consideran ni valoran el fundamental papel que esta profesión debería tener en cualquier sociedad moderna como elemento crítico y fiscalizador. Ya me dirán que les parece.
Y termino añadiendo que la culpa de ese decrédito es nuestra, es nuestra desde el momento en que dejamos de apasionarnos por lo que escribíamos, contábamos; desde el momento en que nos acomodamos (trabajo lo justo; me limito a repetir como un loro lo que dicen otros; no analizo, no me mojo; no me implico; no investigo; o me alejo de la sociedad como si perteneciera a alguna casta especial...)
Por todo ello, y por algunas cosas más que no caben en este texto, insisto en que estamos ante un nuevo, duro, complicado y casi aterrador momento. También tengo claro que únicamente volviendo a poner toda la carne en el asador, a tener hambre de contar historias que interesen a la gente, que molesten a los que mandan y manejando nuevos formatos laborales, tecnológicos y profesionales saldremos de ésta. Suerte y ánimo para todos.
viernes, 8 de mayo de 2009
Miedo ¿a qué?

El jefe juega con el miedo del empleado a la crisis, al paro, a la hipoteca... Los padres sobreprotegen al hijo por temor a que sufra, a que se pierda, a que no regrese nunca. La mujer y el hombre no se dicen la verdad pues sienten pánico a la ruptura, al rechazo, al abandono, al olvido... Y así vivimos cada día, con lo fácil que tenemos la destitución del miedo de lo cotidiano, porque nuestra realidad es así de simple e insípida, sin terror a una bomba que nos caiga cerca, ni a una enfermedad mortal que nos contagie, ni a un machetazo salvaje untado de siglos de odio, ni a una sequía de tierra y pozos... Quizás por eso la mayoría de nosotros, en nuestra tensa tranquilidad, acabamos por padecer un irracional miedo al miedo.
jueves, 7 de mayo de 2009
Bolsas de plástico
miércoles, 6 de mayo de 2009
Medios y mensajes



martes, 5 de mayo de 2009
La ciudad duele

Sida mental
Lionel Tran
Editorial Periférica
Cáceres, 2009
160 páginas.
Creemos, quizás siempre ha sido así, que las nuevas generaciones están infectadas por determinados virus sociales que las alejan de lo que entendemos como sentido común o de la propia ciudadanía: vestimentas carcelarias, tribus urbanas, violencia explícita, drogas, xenofobia…. Esto hoy acaso esté más de moda al ver cómo desde la escuela son los alumnos los que tienen el poder de decisión y castigo, por encima de cualquier otro estamento social, llámese familia, maestros, policías o jueces. Sin embargo, esto no es nuevo en absoluto. Lionel Tran ha escrito una pequeña (me refiero al tamaño) novela en la que describe el estereotipo de adolescente europeo de la periferia de una gran ciudad a finales de los setenta y mediados ochenta: Carne de cañón, piltrafa humana forjada entre los malos tratos, el acoso social y familiar, el robo, las drogas, la violencia. Se trata de una novela escrita, sin duda, con las vísceras, asestando golpes certeros en la cara –y el hígado- del lector. El protagonista despieza su existencia en capítulos en los que se resume de manera brutalmente cruda la realidad de miles de jóvenes a los que la sociedad no ha ofrecido sino dolor. Enfermos sociales que no respetan ni a los animales, ni a las personas, ni a los bienes materiales, porque las deudas que la realidad les ha dejado son tan caras que han perdido toda esperanza de resarcimiento. Los activistas de mayo del 68 tuvieron hijos a los que no supieron inculcarle ninguna de las cosas por las que habían salido a la calle, el resultado fue una juventud desestructurada, violenta, sin piedad ni compasión, no ya por los demás, sino consigo misma. No hace falta leer entre líneas, Tran lo dice todo de manera muy clara: Dolor.
lunes, 4 de mayo de 2009
Pienso positivo
domingo, 3 de mayo de 2009
Día Internacional por la Libertad de Prensa

sábado, 2 de mayo de 2009
From The Morning
"A day once dawned, and it was beautiful
A day once dawned from the ground
Then the night she fell
And the air was beautiful
The night she fell all around.
So look see the days
The endless coloured ways
And go play the game that you learnt
From the morning.
And now we rise
And we are everywhere
And now we rise from the ground
And see she flies
And she is everywhere
See she flies all around
So look see the sights
The endless summer nights
And go play the game that you learnt
From the morning."
viernes, 1 de mayo de 2009
Una entrevista de trabajo diferente

Mario entró en el despacho con la esperanza de conseguir aquel puesto de trabajo. Su entrevistador, un hombre de mediana edad y expresión indefinible, lo miró fijamente y le señaló la silla para que tomara asiento. Comenzó a abrir la boca para iniciar el cuestionario pero Mario no le dejó exhalar sonido alguno: "y ¿por qué está esta plaza vacante?" El interrogado cerró la boca con rostro sorprendido y farfulló un: "tenemos una plaza libre en el departamento de...", discurso aprendido y que, pese al cambio de ritmo provocado por Mario, no supo contener. "Sí, sí, ya, pero qué ha pasado para que esa vacante esté libre"-insistió Mario-¿el anterior empleado ha sido ascendido o fue despedido?, y si es esto último ¿por qué?". Por supuesto, lo echaron del despacho, pero aquel día él, en busca de trabajo, se había despertado pensando en qué pasaría si los aspirantes exigieran a las empresas saber por qué las plazas estaban vacantes, qué había pasado con esos ex empleados, si habían sido despedidos, si estaban de baja, si habían sido madres y/o padres, si su salida de aquel puesto era injusta o no... Se dio cuenta de que si todos los entrevistados se negaran a aceptar esos puestos de trabajo porque sus anteriores poseedores han sido despojados de ellos ilegal o injustamente, ese empresario nunca podría cubrir esa plaza y por tanto, se pensaría muy mucho el despedir de forma improcedente o ejercer el acoso laboral sobre sus empleados. Mario se dio cuenta de que tenía la solución para la precariedad laboral, pero era tan difícil de aplicar que se asemejaba a una utopía: la respuesta requiere la unión de todos y siempre habrá quien prefiera trabajar a defender el bien común en aras de alimentar a sus familias. Y es difícil reprochárselo.