miércoles, 3 de junio de 2009
¡¡¡Migramos!!!!
Disculpa las molestias
Viajar en la tele

Me he fijado últimamente que hay algo con lo que la crisis no puede.
Todos los concursantes de la televisión van a viajar si ganan el premio.
Nadie habla ya, como en el 'Un, dos, tres' de antaño, de tapar agujeros,
reformar casas o comprar coches. Ahora el sueño es gastar y viajar.
Es como la sensación de que la hipoteca o el alquiler o las letras del
coche no pesan y uno puede ocuparse de lo que realmente sueña: coger
un avión y perderse en algún lado con pasta en el bolsillo. ¿Formará parte
de la magia de la tele? ¿Entrará uno en plató se volverá loco y se olvidará
de las apreturas mensuales? ¿O todos los concursantes tienen ya la rutina
de los pagos solucionada? Qué suertudos, por Dios!!!
Yo me conformo con pensar: Si me tocasen esos 25.000 euros a mí me iría a....Japón.
¿Quién no ha jugado delante de la tele a imaginar que haría?
¡¡¡¡Pero no, hombre, esa no es la palabra!!!! Se jodió....ya no vamos a ningún sitio.
El concursante ha perdido.
Marteenmedio
martes, 2 de junio de 2009
Pura vida
Tendrá una chupa de látex natural. Los pañales, de celulosa extra reciclada. La maleta del colegio tejida de cáñamo ecológico, y los lápices de cedro repoblado. La ropa, exclusivamente de algodón procedente de cultivos solidarios. Comida biológica sin tratamientos fungicidas, herbicidas, ni abonos sintéticos. Champú, gel y desodorante sin fosfatos ni alcohol. Espuma de afeitar biodegradable. Preservativos hipoalergénicos. Sólo whisky de malta, envejecido 15 años en barricas de roble americano. Gafas con cristales orgánicos, de lentes bifocales y progresivas. Babuchas de pelo de borrego. Los implantes de la dentadura, de cerámica. El colchón, de fibras de coco.
La lápida de mármol, de cantera controlada.
lunes, 1 de junio de 2009
Sosiego infinito
domingo, 31 de mayo de 2009
Euroindiferente
A quienes pelean a diario por la cesta de la compra, por una mejor educación para sus hijos, porque los empresarios no exploten a los trabajadores aprovechando la actual situación de crisis, para que haya más seguridad para determinados colectivos, o porque la población respire un aire más puro, les cuesta creer que Jaime Mayor Oreja (PP) o Fernando López Aguilar (PSOE), candidatos de los principales partidos de España, discutirán estos asuntos junto a otros 751 o 736 eurodiputados, de acuerdo a si se aprueba o no el tratado de Lisboa.
Siempre he defendido a la Unión Europea, pero escuchando el debate televisivo de estos dos señores y las propuestas de otros tantos candidatos en España, confieso que cada vez me aproximo más al grupo de los euroindiferentes.
Tanguito
sábado, 30 de mayo de 2009
¡Qué bueno vivir aquí!
viernes, 29 de mayo de 2009
A caballo ganador

A la sociedad, por norma general, le encanta subirse al caballo ganador. Pese a que los perdedores a priori ejercen una gran atracción en sus congéneres-suelen ganar realities shows-, la mayoría de veces los equipos de fútbol ven disminuir sus abonados cuando bajan de categoría y los deportes minoritarios crecen en popularidad y seguidores si un compatriota comienza a ganar todas las competiciones internacionales. Sirva de ejemplo la Fórmula 1, primero muy pocos la seguían, después con Fernando Alonso experimentó un grado de popularidad difícilmente superable y ahora, con su caída en desgracia, vuelve a no interesar a tantos como antes. Con el Barça ha pasado algo parecido, con el triplete han salido fans como champiñones, con una facilidad pasmosa. Cosa curiosa es que, un equipo criticado en tantas ocasiones por supuestamente representar el independentismo, uniera en la noche del miércoles el país español pues, de punta a punta, las fuentes tuvieron que sufrir la alegría culé.
jueves, 28 de mayo de 2009
Comunicación al poder

martes, 26 de mayo de 2009
Las ruinas de aquella Europa

Jonathan Littlel
RBA
Barcelona, 2007
1.200 páginas.
Jonathan Littel ha construido un edificio literario sobre las ruinas del holocausto nazi digno de un apunte claro y meridiano en la historia de la literatura de este imberbe siglo por el que transitamos. Más de mil páginas que diseccionan uno de los episodios más cruentos de la historia universal. Este libro es una novela extraña. Se construye con los ladrillos de la documentación exhaustiva y se termina con el argumento, en algunos momentos arrebatador y en otros, a mi juicio, excesivamente grotesco y surrealista.
Pero de lo que no hay duda es de que se trata de una novela clave, por un lado por su contenido historiográfico y por otro por el cambio de focalización que experimenta (el protagonista es un oficial SS). En cuanto a los datos históricos, el autor hace gala de un conocimiento minucioso y detallado de este periodo (1939-1945, años en los que se desarrolla la acción) y de las circunstancias que en él se produjeron en Europa. Quizás el texto flaquee incluso por el exceso de datos: cargos militares, referencias a mandos, oficinas, lugares y departamentos políticos, etcétera.
En la parte de la ficción, Las benévolas es la crónica despellejada de un hombre atormentado, pero no sólo por el entorno hostil de una guerra de exterminio en la que se ve implicado de lleno; sino por su propio y oscuro interior. Este tratado, perfilado sobre las bajezas e inmundicias de la raza humana está escrito con desparpajo. Pese a sus más de mil páginas, esta obra no debería dejar de leerse, eso sí, con cuidado, porque como decían aquellas advertencias televisivas: su lectura puede herir la sensibilidad del espectador.
lunes, 25 de mayo de 2009
La noche

domingo, 24 de mayo de 2009
La voluntad de un pueblo en pos de información
sábado, 23 de mayo de 2009
Ecologistas por necesidad
Sí ya sé que puede sonar un poco feo decir que esta crisis por la que pasamos tiene su parte positiva, pero así es. No, no crean que me voy a pegar un rollo defendiendo que todas las crisis son también momentos de oportunidad si se saben aprovechar. No, no voy por ahí.
El otro día oí por la radio que la crisis había llegado también a las empresas que tratan los residuos porque ya no tienen tanta basura que tratar. ¿Qué bien?, ¿no? Resulta que cuánto menos tenemos, menos tiramos a la basura y menos residuos generamos. No es que esté descubriendo la pólvora, ésta ya la encontraron hace años los cubanos, que lo aprovechan todo con una maestría poco usual en las economías consumistas como la nuestra y que, sin quererlo, han desarrollado a la perfección la ley de las tres R (reducir, reciclar y reutilizar).
Esperemos que con esto de la crisis, demos el salto que debimos dar hace tiempo y seamos más conscientes de que no hace falta que todos los años cambiemos de coche, casa, mesa o sillón; que no es necesario tener la luz encendida 24 horas o que se puede vivir perfectamente sin comprarse una camiseta cada 15 días. Habrá surgido así el ecologista por necesidad.
viernes, 22 de mayo de 2009
El poder de las palabras

Le decía mi bisabuela a mi madre que nunca dejara por escrito lo que pensaba, porque las palabras se las llevaba el viento y el papel no. Pero incluso las frases que el aire se traga dejan un regusto en la memoria de quien las oye y que, a veces, es imposible borrar. Las palabras pueden ser hermosas pero también dañinas y crueles y, una vez dichas sin intención o con ella, se convierten en recuerdos que pesan tanto como la prueba escrita.
Cuídate mucho de qué y cómo lo dices o atente a las consecuencias, porque la sinceridad no suele ser plato de gusto para casi nadie. Un “es que había bebido” o “no me encontraba bien” o “compréndelo, estoy sensible” o “no, no quise hacerte daño” en ocasiones no es suficiente, aún cuando tus palabras se las haya llevado el viento…
jueves, 21 de mayo de 2009
Seda
Seda de Alessandro Baricco es una novela, entre cuento e historia de amor que te atrapa desde su inicio dejando en cada capítulo a la imaginación volar hacia lo que podría haber sido y no fue.Se termina de leer en poquísimas horas, quedando en la memoria el recuerdo de las vivencias del personaje por mucho tiempo.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Leyes y burocracias inhumanas

martes, 19 de mayo de 2009
Los músicos siguen tocando

A finales de los años 20, la proyección de las películas mudas estaba acompañada por música en vivo. Los pueblos pequeños contaban con un piano en las proyecciones y las grandes ciudades tenían su órgano, o incluso una orquesta completa, capaz de ejecutar hasta algunos efectos sonoros. Miles de músicos se dedicaban a interpretar una partitura varias veces al día en las salas comerciales de Estados Unidos.
En 1926, El Cantante de Jazz inauguró una nueva tecnología por la cual podíamos disfrutar de la película con sonido pregrabado, sin necesidad de contar con músicos en directo. El gremio de los músicos puso el grito en el cielo, vio amenazada su profesión y fue a la huelga. Muchos actores no se adaptaron al cambio pues no sabían hablar ante la cámara. Los estudios no encontraban cómo adaptarse al nuevo sistema de producción. Los directores denunciaron una desnaturalización y retroceso en el modelo narrativo. El cine se puso patas arriba. Los músicos y los actores se veían en la calle.
Al cabo de dos años, el avance tecnológico se impuso. Los productores podían hacer un producto más rentable. Los espectadores disfrutaban de nuevas posibilidades. Los actores pudieron expresar mucho más con su voz. Los músicos siguieron tocando, sólo que delante de un micrófono y no desde un foso.
En 2009, el periodismo está pasando del átomo al bit. Y por muchos cambios que se operen, seguiremos necesitando profesionales que nos acerquen lo que sucede de una forma profesional y cualificada.
El cine siguió existiendo. Distinto, pero mejor. El periodismo, también seguirá existiendo.
domingo, 17 de mayo de 2009
De fulanas y frescas
"Y una mujer con esto del aborto aborta unas cuantas veces, cinco o seis veces, a esa se le ha quitado el amor maternal, el amor de todo. Es una fulana. Es lo que pienso, es una fresca. Y los hombres lo que quieren, parece ser, es que todas las mujeres sean unas frescas y esa Bibiana, esa Trinidad, no lo han pensado”.
Cuando la oí se me pusieron los pelos de punta, qué horror. Éstas son las palabras que vociferó en directo en
Me parece muy bien que esté en contra del aborto, de la pastilla del día después e incluso del sexo, pero por qué tiene que descalificar a los que no estén de acuerdo con ella, por qué tiene que imponer al resto de la sociedad su moral y su filosofía de vida. Me parece que la fresca es ella. ¿La obligo yo a tener relaciones, tomar anticonceptivos o abortar? No, ¿pues entonces? Que deje de gritar por la radio insultos contra los que no viven como ella. Que se dedique a su familia y deje que el resto de la humanidad viva su vida como quiera o pueda sin ser juzgados. Ya está bien, no entiendo por qué todavía hay gente empeñada en imponer a los demás sus maneras de vivir y entender la vida. Si queremos condenarnos, es nuestro problema, que nos dejen caminar hacia el calor del infierno. Yo, al menos, no necesito que nadie me salve. Gracias.
Pendry, yo quiero ser invisible
Pues sí, reconozco que es uno de esos deseos que una mantiene desde la niñez y que no expresa por pudor cuando crece. Yo desde siempre quise tener la facultad de ser invisible, a ratos claro. Imaginaba siendo pequeña que podría escuchar las conversaciones que mis padres tenían cuando no estábamos presentes o, mejor aún, ver la tele a esas horas intempestivas que comenzaban a las nueve de la noche, momento en el que la programación tenía casi siempre dos rombos.Pero es que de mayor el deseo continuó latente y se hizo más intenso. ¿Cómo no voy a desear ser invisible y poder escuchar conversaciones ajenas, presenciar actos impuros, estar sin estar en momentos destacados a los que asisten nada más que unos pocos privilegiados? Por eso, cuando leí que el catedrático de Teoría Física de Estado Sólido John Pendry puede estar cerca de conseguirlo me dije, voy a ofrecerme voluntaria, seré conejillo de indias con tal de conseguir la invisibilidad que me permita ratificarme en que la mayor parte de la humanidad es bastante parecida a lo que pienso que es.
viernes, 15 de mayo de 2009
La vida sin la raza humana

¿Qué pasaría si los seres humanos desapareciéramos? ¿Cuánto durarían nuestras construcciones? ¿Cómo cambiaría la vida de los animales? ¿Se modificaría la flora? El documental La Vida Sin Nosotros se pregunta, en dos horas de duración, qué pasaría con el planeta desde el día siguiente a nuestra desaparición hasta 10.000 años después. Como muestra un botón: las gaviotas verían reducida su población de forma drástica, al desaparecer los vertederos que ahora mismo tanto alimento fácil les proporciona... Si quieres conocer más datos de esta producción de 2008, pincha aquí. Este documental es la cura de humildad que los humanos nos merecemos.
jueves, 14 de mayo de 2009
Crisis y criterios

