jueves, 26 de febrero de 2009

Buenas ideas



A veces parece imposible tener buenas ideas, crear algo nuevo, innovar. Tratar de ser original puede convertirse en un proceso doloroso en el que la mente sufre ante la escasez de ideas y se topa siempre con lo ya hecho. Esto es aplicable tanto a las grandes obras literarias,cinematográficas y musicales como a fiestas populares como el Carnaval. Las grandes fantasías candidatas a reinas adultas, drag queens, Tercera Edad o infantiles cada vez se parecen más. Sin embargo, este 2009 ha pasado desapercibida una propuesta original en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife y con un trasfondo social importante. Elías Barrios Velazco presentó esta fantasía, llamada Destellos del Arco Iris, elaborada con botellas recicladas. Barrios estuvo dos años preparando este traje, tras comprobar un día el efecto que la luz hacía en una botella de plástico sobre su nieta. La propuesta la vistió con soltura Margarita Rodríguez Barroso, en representación de la Asociación Mujeres con Cáncer de Mama de Tenerife y que también ha padecido esta dolencia. La aspirante a Reina resultó elegida Primera Dama de Honor.

El mazazo de Emilio

Estremece ver a Emilio dando mazazos en la Herriko de Lazkao después de ver que ETA ha irrumpido en su vida con otro mazazo. No tenemos imágenes de cómo ha quedado la casa de Emilio aunque la reforma que acababa de hacer es ya papel mojado. Tendrá que empezar de nuevo. No tenemos ni idea de lo que pasaría por su cabeza. Quizás lo mismo que por la de todos si nos hacen algo así, pero Emilio pasó del pensamiento a la acción...aunque a lo mejor sería más justo decir a la reacción porque la acción ya la habían hecho otros con un mazazo en forma de bomba en la sede de la Casa del Pueblo Socialista. Y como de costumbre, las concentraciones. Esas civilizadas manifestaciones en las que ciudadanos y políticos callan y piensan...quizás en una solución dialogada, quizás en un cerco policial sin límites, quizás en una Euskadi sin ETA, quizás en una maza que, de alguna manera, acalle la voz interior que te dice que no es justo, que ya está bien, que sólo quieres vivir sin miedo. A Emilio sus 'damnificados' le han llamado fascista (tiene cojones la cosa), han montado una manifestación en su contra y han logrado que se vaya de Lazkao. Otro más. El resto hemos optado por lo políticamente correcto que es decir que uno entiende, pero no comparte. Eso en público porque en privado....somos de una pasta mucho más fina y frágil. El poeta bilbaíno Gabriel Aresti escribió en 1963 un poema que es como un himno para muchos vascos. En pleno franquismo, Aresti decía: "Defenderé la casa de mi padre. Contra los lobos, contra la sequía, contra la usura, contra la justicia, defenderé la casa de mi padre". Quizás Emilio sólo quería eso. Quizás, y por desgracia, las cosas no han cambiado tanto desde 1963.

Martenmedio

martes, 24 de febrero de 2009

La vida loca




Gracias al aviso de nuestro compañero periodista Carlos Fuentes colocamos aquí dos enlaces con un artículo en la revista Serie B de Madrid sobre el documental La Vida Loca, trabajo del reportero francés Christian Poveda sobre el violento fenómeno de las maras juveniles en El Salvador y "la soledad humana absoluta" en la que sobreviven estos pibes.

"La Vida Loca" aún no tiene fecha de estreno en España, pero incluimos también un enlace con el trailer de anticipo.   
Parte 1 del reportaje   
Parte 2 del reportaje   
Trailer de "La Vida Loca"

domingo, 22 de febrero de 2009

Privacidad y ciber redes sociales

Las ciber redes sociales me han parecido desde su origen, cuanto menos, un riesgo. Exponer tus datos personales, por mucho que uno lo haga voluntariamente, a una masa incontrolada de personas puede tener consecuencias indeseadas. Siendo como soy una partidaria de los sistemas de chat o conversación, que me han permitido conocer a personas de otras culturas y mantener un contacto diferente y mucho más barato con familiares que viven lejos, las redes tipo Facebook o Tuenti conllevan desde mi punto de vista un peligro claro, porque los datos que tú ofreces a lo que en principio son familiares y amigos pueden llegar a la larga a tus peores enemigos o, simplemente, a desaprensivos que pueden hacer uso de ellos de forma innoble.
El trágico caso de Marta del Castillo es una muestra llevada al extremo de este uso rastrero de las ciber redes sociales, en este caso por parte de algunos medios de comunicación, pero no será, por desgracia, el último. Sólo puedo recomendar precaución con lo que se cuelga en estas redes y un poco de amplitud de miras para no tener que lamentarnos en un futuro.

sábado, 14 de febrero de 2009

Un San Valentín especial


Sara es una mujer de treinta y tantos, con dos niños pequeños y un historial de 10 años de matrimonio. Hace ya tiempo que no celebran San Valentín, de mutuo acuerdo, por aquello de no caer en la furia consumista. Pero también hace siglos que él no le regala una caricia ni un piropo. Cada año, el 14 de febrero es un sufrimiento para Sara, más preocupada por la falta de cariño que por no celebrar este día, que ni le va ni le viene. Pero esta vez ha sido diferente. Esta mañana se levantó y decidió no esperar por caricias ni halagos de nadie. Se plantó delante del espejo y tomó la firme decisión de regalarse tiempo. Arregló a los niños y salió a la calle, los dejó en un parque infantil por unas horas y se dedicó a pasear sola, hacia ninguna parte. Se sentó en una cafetería, leyó el periódico y luego permaneció un rato sentada, saboreando su café con leche y observando, por primera vez, cómo era el mundo que la rutina no le dejaba ver. Recogió a los niños, compró unas pizzas-nada de cocinar hoy-, soportó la mirada esquiva y atravesada de su marido, extrañado por el cambio de costumbres, acostó a los niños y al marido y se tumbó en el sofá, con una mantita y una película clásica de esas que siempre le gustaron. Por la tarde, alentó a los críos para que le pidieran a su padre una tarde de parque y, ya sola, se preparó un baño de agua muy caliente y sales relajantes con música de fondo. Ya de noche, tras una cena también pre-cocinada, se acostó temprano, el marido en el salón viendo la tele cerveza en mano, con la sensación de haber pasado el mejor día de su vida, un San Valentín especial en el que hizo lo que debía desde hace mucho tiempo: decirse a sí misma un te quiero.

jueves, 5 de febrero de 2009

Dioses terrestres

Al parecer no hay que buscar en las iglesias, no hay que acudir a ninguna religión, los dioses están mucho más cerca de lo que pensamos. En concreto en Italia, y no precisamente en el Vaticano. Con quedarse en Roma es suficiente. Porque al parecer los italianos votaron, no ya por un gobernante, sino por alguien con poder sobre la vida y la muerte (en sentido literal) de sus gobernados.
El señor Berlusconi se ha erigido en dios (con minúsculas, si me permiten) y ha dictado un decreto para que la vida de una italiana que lleva en coma vegetativo desde 1992 no acabe, pese a los deseos de sus familiares directos y a los de ella misma, que así lo expresó mientras aún podía hacerlo.
Berlusconi, una vez más, está por encima del bien y del mal, del Tribunal Supremo de su país y del deseo de la propia interesada. Que alguien me explique si eso no es ser un dios (con minúsculas).

martes, 20 de enero de 2009

Ni tacones ni chanclas


En un foro de moteros he encontrado un interesante post que hace referencia a un accidente ocurrido el pasado fin de semana en Tenerife. Al parecer del grupo de motoristas afectados destacaban algunas conductoras arregladas para la ocasión con botas de grandes tacones, algo poco práctico para quien sabe conducir una moto y valora su vida y la del que lleva detrás de "paquete".
Por experiencia confirmo que la ropa específica para ir en moto da mucho pero que mucho calor y te convierte en una suerte de Frankenstein con poquita capacidad para moverte. Pero es la que te protege. Con la moto no vale eso de ir arreglado pero informal ni de pasota, como esos adultos-de los adolescentes con scooter ya ni hablemos- que van a comprar el pan con la moto y unas chanclas.
Vale la pena entrar y ver las opiniones que ha desatado este post.

jueves, 8 de enero de 2009

Hostigamiento contra observadores internacionales de derechos humanos en el Sahara ocupado

El tribunal marroquí de la ciudad ocupada de Dajla ha condenado el día 7 de enero de 2009 a un mes de cárcel a Jadiya Abd Daim, hermana del periodista y escritor saharaui Mustafa Abd Daim, preso político saharaui en la cárcel marroquí de Inzigane.
La ciudadana saharaui en su alegación refutó todo el expediente inculpartorio, que ha sido inventado y trabajado por la policía marroquí de la ciudad, por haber participado en campañas de apoyo a la excarcelación de su hermano y por participar en manifestaciones de apoyo a la autodeterminación del pueblo saharaui.
Jadiya denunció las presiones y agresiones que ha recibido de los servicios secretos de la seguridad marroquí. En relación a este tema, un grupo de observadores internacionales y el presidente del Comité de apoyo al plan de resolución de Naciones Unidas y la protección de los Recursos Naturales del Sahara Occidental, el señor Sidahmed Lemjiyed, fueron objeto de intimidaciones en los puestos marroquíes de vigilancia ubicados a lo largo de la carretera que une El Aaiun y la ciudad de Dajla.
Los integrantes de este colectivo de juristas, todos ellos de nacionalidad italiana, son: Francesca Dora, abogada; Nicola Quatrano, Juez; Sandra, profesora titular.

El grupo iba a presenciar el juicio de la activista saharaui y defensora de los derechos humanos Jadiya Abd Dayem, hermana del escritor y periodista Mustafa Abd Dayem, encarcelado actualmente en la prisión marroquí de Inzegan. El juicio se celebra el día 7 de Junio de 2009 en el juzgado de primera instancia de Dajla. En cada puesto de vigilancia se pedía a los juristas y al activista saharaui todo tipo de documentación y de material, con largos interrogatorios, llegando a estar paralizados en cada puesto de vigilancia más de 40 minutos. Campaña "Libertad para Mustapha Abd Daiem”

*Fuente: Comité de apoyo al plan de resolución de Naciones Unidas y la protección de los Recursos Naturales del Sahara Occidental.

--Poemario por un Sahara Libre
Bahia M. H. Awah y Conchi Moya

miércoles, 10 de diciembre de 2008

En 1949...





Erupción en 1949 del volcán de Mambroque de Cumbre Vieja, en la Isla de la Palma. Éste es el tercer cráter por el que la tierra arrojó piedras y ceniza que cubrieron media isla. En la otra imagen, vista nocturna del mar de lava.
Fotografías propiedad de Antonio Castillo Lorenzo.

martes, 2 de diciembre de 2008

El poder de un luxemburgués

Leo en El País una noticia que me deja, por producirse en pleno siglo XXI y en la Europa democrática, boquiabierta.
Resulta que el Gran Duque de Luxemburgo, al que supongo no habrán elegido los luxemburgueses, muy demócratas ellos como los españoles, se ha negado a ratificar una norma, aprobada por el Parlamento del citado país, que pretendía legalizar la eutanasia.
¿Es posible que un señor alegue los motivos que sean (en este caso de conciencia) para imponer su criterio por encima del de los representantes del pueblo soberano a estas alturas? A ver si va a resultar que las monarquías, o los grandes ducados, que vienen a ser lo mismo, tienen poco de parlamentarias y mucho de imposición, de se hace porque yo lo digo porque para eso soy el gran duque.
Sería hipócrita que luego nos rasgáramos las vestiduras cuando encontremos en algún medio de comunicación que el rey de algún recóndito país africano o asiático, (y algunos ejemplos cercanos tenemos) hace lo que le da la gana apelando a su condición de ser superior, porque, ¿no es lo mismo lo que ha hecho este individuo en pleno centro de Europa?
Sin entrar ya en la sinrazón que entiendo es la monarquía, o el simple hecho de que un ser humano tenga una serie de privilegios simplemente por nacer en una familia o tener un apellido, ahora resulta que, en vez de secundar las decisiones de los ciudadanos luxemburgueses en este caso, este privilegiado se permite el lujo de vetar esas decisiones.
En fin, como dice un amigo: salud y república.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

"El 14 de noviembre se inició el intento de genocidio y extermino de la población del Sahara". Discurso del activista saharaui Hmad Hamad en Madrid

*Foto: Sahara Resiste

Una gran alegría invade mi mente hoy aquí y me hace sentir una enorme emoción, al saber que, en esta plaza en la que estamos todos, nos une una gran y legitima causa que es de la libertad definitiva del pueblo saharaui. Estas manifestaciones que vienen celebrándose todos los años en Madrid son un testimonio claro para el mundo y una demostración que las causas justas siguen movilizando a asociaciones e instituciones para defender la paz y la dignidad humana por encima de todas las cosas. Quienes vivieron intensamente momentos históricos del pasado reciente del Sahara saben muy bien y entienden la magnitud de nuestro dolor y sufrimiento. Saben que está en juego nuestra existencia como pueblo y que sólo con vuestro apoyo se nos hace el camino más corto y menos doloroso. Personas como vosotros, representantes del verdadero espíritu solidario de la sociedad civil, sois un ejemplo de voluntad y sacrificio porque, cada día que pasa, allí estáis para alzar nuestra voz que es a la vez vuestra voz. Recordad que quienes defendemos que se restaure la justicia sabemos que tarde o temprano juntos compartiremos un gran sueño, dormir a la intemperie lejos de cualquier ciudad y bajo la luz de la luna brillante y hermosa de un Sahara Libre e independiente. Así nuestro espíritu volverá a recobrar la verdadera esencia de la libertad. Hoy que mi voz ha recobrado la libertad y mi cuerpo no se encuentra preso en su propio dolor físico, quisiera deciros a todos que vuestra noble y desinteresada labor ha derrotado a los verdugos y a sus mentores pero dentro de mis entrañas aún prevalece un sentimiento de dolor e impotencia porque, en mi barrio, en mi casa, en mi ciudad y en mi país, el horror y la tortura siguen formando parte de la vida cotidiana de los saharauis que viven en las zonas ocupadas. Desde aquí debemos de seguir luchando para devolverles a todas las víctimas un trozo de libertad y humanidad; porque ese sentimiento humano y noble es el que nos hace más grandes que aquellos que creen que todo vale para imponernos su despiadada sinrazón. El pueblo saharaui ha sido testigo durante más de treinta años de la ocupación ilegal de su tierra que sigue llevando a cabo Marruecos con el beneplácito de las grandes potencias que imparten lecciones de justicia y seguridad en todo el mundo pero se olvidan de nuestra causa porque no encaja en su filosofía económica y política. Somos un pequeño pueblo, dirán desde sus despachos, un puñado de refugiados que no pesamos nada para ellos en el tablero político. Nosotros debemos ser la parte sacrificada según sus analistas. Pero lo que no entienden es que hemos sobrevivido en contra de sus pronósticos y análisis estratégicos. Nosotros los saharauis y el movimiento solidario lo pedimos algo que es muy sencillo y requiere del gasto de pocos recursos humanos y materiales: que nuestra voz sea recogida en una urna de forma libre y secreta, que se respete nuestra voluntad. La mayor amenaza para la vida proviene del silencio del que sufre, del silencio del que conoce, del silencio del que calla; del silencio de la ignorancia y el deseo de no saber nada y creer que el dolor tiene fronteras y categorías. Yo creo sinceramente en el sentimiento humano que condena y rechaza el dolor y el sufrimiento. El 14 de Noviembre de 1975 significa para el pueblo saharaui el capitulo más negro en su historia reciente. Con esta fecha se inició el intento de genocidio y extermino de una población civil indefensa y desarmada con el propósito de acabar con cualquier foco de resistencia saharaui que pudiera impedir la ocupación ilegal del territorio por parte de Marruecos. Y concluiré con estas palabras del poeta saharaui Ali Salem Iselmú cuando nos expresa sus sentimientos de la siguiente forma: Quisiera evadir mis ideas y acudir a la profundidad de mi alma para expresar lo que siento y cómo todo lo que siento es rabia, impotencia y desesperación espero que la palabra sea la imagen de toda esa sensación de abandono, olvido y destierro que sufrimos. Hmad Hamad, activista saharaui de derechos humanos; Madrid 15 de noviembre de 2008

martes, 18 de noviembre de 2008

Siempre tarde


Siempre llegan tarde. Tanta sociedad acelerada y de nada nos sirve. No consiguen evitar que las mujeres sean asesinadas por sus parejas, aunque existan denuncias y órdenes de alejamiento. No logran que la gente deje de fumar, que no beba y conduzca al mismo tiempo, que no se drogue, que, en definitiva, no se desgracie la vida. A muchos delincuentes no los reinsertan en la sociedad, por lo que no evitan nuevos delitos. No les bastaron más de cuarenta denuncias para cerrar la discoteca El Balcón de Rosales en la que falleció un joven presuntamente por una paliza que le propinaron tres porteros del local. Tuvieron que esperar a que muriera un chico de 18 años para clausurar sus puertas. Tarde, demasiado tarde, siempre tarde.

viernes, 7 de noviembre de 2008

martes, 4 de noviembre de 2008

Ricos y Libres


Si un trabajador comente un fallo garrafal lo suele pagar. Con su sueldo y puede que incluso con su trabajo. Resulta que la crisis ha descubierto que no siempre es así. Los directivos y consejeros de las grandes corporaciones si se equivocan son indemnizados. Sí, parece una locura, pero estos señores y señoras, además de tener sueldos millonarios, planes de incentivos, vacaciones en islas desiertas, jet privados y clubes de lujo, cuentan en sus contratos con unas cláusulas que les aseguran indemnizaciones si las compañías quiebran. Los trabajadores rasos, en cambio, lo único que obtienen es suspensión de pagos y un boleto gratis para la cola del paro. En resumen, que si un directivo o un consejero delegado de una entidad financiera de gran postín se equivoca no tiene que rendir demasiadas cuentas a nadie, salvo a unos accionistas que se ven arruinados y que, para echar al irresponsable que se jugó sus cuartos de forma errónea, tienen que pagarle al susodicho o susodicha una serie de millones.
Para el resto de trabajadores quedan sólo los recortes salariales y las continuas amenazas con la crisis para que no se quejen si se sienten explotados o maltratados en sus derechos básicos.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Cuaderno de bitácora de La Gaceta de Canarias

Matar la ilusión de un periodista no es tarea fácil. De hecho, los periodistas trabajamos movidos por ilusiones diversas: defender al más débil, acabar con la hipocresía, descubrir lo que para otros ojos puede pasar desapercibido. A veces se trata sólo de la ilusión de divertir y entretener. Otras veces se trata de hacer reflexionar y pensar. Quizá en un mundo mejor. Puede ser tan básico como el interés en sí mismo –insisto, la ilusión–, de divulgar la noticia o una visión particular de la vida. Con esa ilusión, decenas de periodistas nos embarcamos en el que se nos presentó como un atractivo proyecto para retomar La Gaceta de Canarias.
Muchos estábamos en el buque viejo y seguro que era el periódico EL DÍA, especialmente para quienes no faltaba mucho para que cumplieran 20 años en él. Demasiada tranquilidad para algunos. Un buque chatarrero para otros con cuyos vaivenes ya empezábamos a vomitar. Por razones diversas, la sola vista de un barco velero nos abrió la evidencia de un océano mayor, y la posibilidad de no seguir varados en el mismo mar.
Tirando todo por la borda –antigüedad, trienios, quinquenios, un futuro asegurado...– embarcamos en el velero. Era aire nuevo. Mejor dicho, un verdadero viento nos empujaba a mar abierto. De nuevo la ilusión era mayor que el miedo. Comenzaba la intrépida aventura. Se nos criticó que fuéramos los elegidos. Se nos achacó ir de estrellas. Nada más lejos. Y los compañeros y amigos que quedaron en el viejo buque lo saben. Es más lógico pensar que no todos podían subir al nuevo barco.
La tripulación nueva completó la que ya traía el velero. Muchos de ellos fueron tentados a subir al viejo buque. "Tú te llevas a mis marineros. Yo te quito a los tuyos". Justo castigo. Pero sólo uno de ellos aceptó. El resto se quedó en el velero, porque el nuevo capitán y su contramaestre habían anunciado cuatro años de viaje asegurado y el respaldo de una gran naviera que cubriría al pequeño barquito.
Meses después, en el cuaderno de bitácora sólo hay constancia del infierno em que se está conviertiendo este barco. Siendo impensable disparar contra quien peor que mal lleva el timón, tampoco han fructificado los intentos de virar el barco, que navega hacia las rocas.
En plena tempestad, el contramaestre se arrojó al mar, y logró un salvavidas. Sabemos que llegó a una isla solitaria y que no hay ni un tronco que lanzar al resto. En plena tempestad, supimos también que la gran naviera nos había abandonado. La aventura había terminado, pero no el viaje, que alguien se empeña en que prosiga sin dar de comer a los marineros. Y se castiga en particular a quien proteste. La tormenta no ha dejado de arreciar.
Como ya no hay día de cobro, ni se sabe si hay más pan en la cocina, la tripulación se ha amotinado. Se ve en las películas: los marineros siguen subiendo a las velas, pero lo hacen a disgusto, y mascullan su descontento.
Pese al conflicto, y a diferencia de las películas en tecnicolor, en este barco se le ha visto al capitán despreocupado preguntar: "¿Cómo les va?". Y siempre nos dice que todo está solucionado o eso ocurrirá la semana que viene.
Sólo ha torcido el gesto cuando los marineros han empezado a hacerse oír o cuando teme que le descalifiquen como el gran patrón que cree ser. Pero para ser capitán antes hay que ser marinero. No es el caso.
Ahora nos llegan telegramas de apoyo y hacen falta porque los ánimos empiezan a flaquear. La tristeza se ha adueñado del barco y a la menor oportunidad algunos marineros se apean de él. Es una agonía, se oye susurrar. Y como a todos los moribundos nos vienen imágenes rápidas de nuestro corto esplendor: aquellas risas, aquellas peleas con el ordenador, las comidas traídas de casa, el cigarrito en la puerta, las felicitaciones por el trabajo bien hecho, aquellos primeros salarios en tiempo y fecha... Hoy no se trata ya de que nos dé el pan, sino de que aún quede barco para poder navegar. Las maderas se están desprendiendo y el capitán sigue diciendo que un día de estos lo resolverá.

(Firmado: un grumete de La Gaceta)