Mostrando entradas con la etiqueta La prensa y los medios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La prensa y los medios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de junio de 2009

Viajar en la tele


Me he fijado últimamente que hay algo con lo que la crisis no puede.
Todos los concursantes de la televisión van a viajar si ganan el premio.
Nadie habla ya, como en el 'Un, dos, tres' de antaño, de tapar agujeros,
reformar casas o comprar coches. Ahora el sueño es gastar y viajar.
Es como la sensación de que la hipoteca o el alquiler o las letras del
coche no pesan y uno puede ocuparse de lo que realmente sueña: coger
un avión y perderse en algún lado con pasta en el bolsillo. ¿Formará parte
de la magia de la tele? ¿Entrará uno en plató se volverá loco y se olvidará
de las apreturas mensuales? ¿O todos los concursantes tienen ya la rutina
de los pagos solucionada? Qué suertudos, por Dios!!!

Yo me conformo con pensar: Si me tocasen esos 25.000 euros a mí me iría a....Japón.
¿Quién no ha jugado delante de la tele a imaginar que haría?
¡¡¡¡Pero no, hombre, esa no es la palabra!!!! Se jodió....ya no vamos a ningún sitio.
El concursante ha perdido.

Marteenmedio

sábado, 30 de mayo de 2009

¡Qué bueno vivir aquí!

Hoy es 30 de mayo, día de Canarias. Hoy los medios de comunicación y la clase política nos recordarán el privilegio de ser y sentirse canario. Apelarán a nuestro sentimiento patrio para recordarnos lo bueno que es vivir en estas islas afortunadas. Personalmente, no necesito que me recuerden que soy canario y que éste es mi día; me siento orgulloso de haber nacido y de vivir en esta tierra maravillosa todos los días del año, no sólo hoy. Puestos a recordar cosas yo prefiero no olvidar el “Caso Faycán”, el “Caso Tindaya”, el “Caso Las Teresitas”, el “Caso Eólico”, la “Operación Góndola”, Unelco y el Delta, el Puerto de Granadilla, la Ley de Costas, el Cho Vito y los hoteles y chalets de algunos empresarios, la operación Unión, el analfabetismo, el paro y la especulación, el pleito insular y la apología que de él hacen algunos medios de comunicación, el independentismo trasnochado (e interesado), etc, etc, etc.

domingo, 24 de mayo de 2009

La voluntad de un pueblo en pos de información

Había una vez un pueblo, un pueblo pequeñito, de 6.000 habitantes, que se quedó sin la única publicación periódica local con la que contaba. Lejos de conformarse con la situación, lejos de compadecerse de sí mismos diciéndose unos a otros ¡qué lástima!, un periódico más que desaparece, los habitantes de este pequeño pueblo decidieron rebelarse y hacer un gran esfuerzo para seguir contando con un medio que consideraban indispensable para que la comunidad siguiera informándose de lo que ocurría en su entorno.
Y así, casi sin medios, lograron poner en marcha de nuevo un semanario que sale a la calle gracias a la suma de voluntades y, por encima de todo, al deseo de los ciudadanos de no dejar de saber lo que ocurre a su alrededor. Ese es el principio del periodismo y da gusto saber que aún hay quien es capaz de un esfuerzo así por defenderlo.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Doble moral


Ando confundida porque no acierto a entender la doble moral de los medios de comunicación y, por ende, de la sociedad en general. La última historia con la que muchos se escandalizaron la semana pasada, y que fue ampliamente difundida por prensa escrita y televisión, fue la subasta de chicas menores en una discoteca 'light' de Granada. Fiscalía de Menores y Ministerio de Igualdad se han puesto manos a la obra y han abierto diligencias, se ha formado un revuelo terrible y, como de costumbre, no han faltado ¿sesudos? debates sobre el ocio de nuestros menores, la visión de la mujer, blablabla. Una noticia, un día. Me siento a ver la televisión cualquier día, cansada del trabajo y tras zapear, observo entre el asombro y la vergüenza ajena que:
a) en Telecinco todas las tardes, chicos y chicas mayores de edad van a un programa a encontrar pareja en un patético, manido y tópico juego que es de todo menos seducción.
b) en Cuatro todas las tardes, tropecientas chicas mayores de edad ponen en aprietos a un chico mayor de edad para conseguir una cita que, se supone, será el inicio de un amor.
c) en Antena Tres todas las tardes tienen cabida los más variopintos testimonios. En mi 'visita', un chico mayor de edad y prostituto de profesión reclamaba a una chica mayor de edad 300 euros no cobrados. La mujer en cuestión vino a decirle que cuando acabase la faena cobraría.
Lo dicho. No entiendo de que nos escandalizamos. Ahora que me he enterado que Confucio es el inventor de la confusión, debería decir que estoy confucida que suena casi a chiste de Martes y Trece. En fin, menores a imagen y semejanza de sus mayores. Ni más ni menos.

lunes, 11 de mayo de 2009

Preocupados por la prensa




Una viene pensando hace algunos días romper la dinámica de muchas de las entradas, interesantes por otra parte, de este blog de amigos y hablar de algo que no sea nuestra amada profesión periodística, pero la actualidad a veces insiste de tal forma que no puedes ni quieres resistirte a ella. John Carlin publicaba ayer en El País un interesantísimo reportaje sobre el futuro de la prensa, en el que analiza todas las corrientes de opinión: desde las que auguran ya el final del periódico de papel por la irrupción rotunda de Internet hasta los que aún defienden el viejo orden y que están convencidos de que, tras una etapa de reajustes, los grandes periódicos saldrán fortalecidos. En medio se sitúan las que Carlin denomina "mentes abiertas (o confusas)" que observan la realidad y no saben muy bien qué conclusiones sacar. Sumergidos en esta gran incertidumbre, el periodista de El País reproduce algunos testimonios interesantes que afirman que sí está en juego la supervivencia de los periódicos pero no la del periodismo. Y por lo tanto tampoco la de los periodistas de raza. "Los que poseen más conocimiento profesional, los que escriben con más gracia y elegancia, los que dedican más entusiasmo a su trabajo, los rigurosos, los que arriesgan más, los que salen a la calle a informarse: ellos, como en cualquier otra rama de la vida, triunfarán". Además, algunas fuentes que cita Carlin en su reportaje están convencidas de que "el ser humano seguirá queriendo que le cuenten historias y que se las cuenten bien". Entonces me asalta la duda: los que se enmarcan en este último grupo de profesionales, ¿cómo lucharán para combatir las erróneas decisiones de quienes los dirigen? ¿Será el momento de instalarse por su cuenta? El futuro es incierto; las ganas, no.


Pie de foto: redacción de El Periódico de Catalunya

sábado, 9 de mayo de 2009

El final del periodismo


Pudiera parecer que del título de esta pequeña reflexión se filtrara o destilara pesimismo respecto al futuro de esta profesión, para otros un oficio y para algunos simple beneficio que ha sido hasta ahora el ejercicio del periodismo. Nada más lejos de mi interés. Lo que ya no se puede ocultar es que el momento actual, la coyuntura económica, laboral y profesional está siendo el doloroso parto hacia un nuevo periodismo, y no necesariamente mejor. Habrá que verlo para juzgar hacia donde nos llevan las circunstancias.
Sea positivo o negativo el futuro que nos acecha, estas traumáticas contracciones se están llevando por delante a muy buenos profesionales.
Además, les propongo que reflexionen sobre la siguiente idea: los medios de comunicación, los periodistas nos hemos alejado tanto del público, de los destinatarios para los que trabajamos, que en el actual derrumbamiento del sector estamos sólos. Los ciudadanos, los consumidores de información ya no consideran ni valoran el fundamental papel que esta profesión debería tener en cualquier sociedad moderna como elemento crítico y fiscalizador. Ya me dirán que les parece.
Y termino añadiendo que la culpa de ese decrédito es nuestra, es nuestra desde el momento en que dejamos de apasionarnos por lo que escribíamos, contábamos; desde el momento en que nos acomodamos (trabajo lo justo; me limito a repetir como un loro lo que dicen otros; no analizo, no me mojo; no me implico; no investigo; o me alejo de la sociedad como si perteneciera a alguna casta especial...)
Por todo ello, y por algunas cosas más que no caben en este texto, insisto en que estamos ante un nuevo, duro, complicado y casi aterrador momento. También tengo claro que únicamente volviendo a poner toda la carne en el asador, a tener hambre de contar historias que interesen a la gente, que molesten a los que mandan y manejando nuevos formatos laborales, tecnológicos y profesionales saldremos de ésta. Suerte y ánimo para todos.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Medios y mensajes




















El teórico de los medios de comunicación canadiense Marshall McLuhan (1911-1980) hizo famosa esa frase de 'El medio es el mensaje'. Dicen también que cuando le preguntaron alguna vez que era para él la verdad, se valió de una cita del personaje detectivesco de Agata Christie, Hercules Poirot, para responer: 'Todo lo que patea el tablero'. Recordaba hoy todo esto viendo cómo las portadas de algunos periódicos vascos han reflejado una jornada histórica para Euskadi. Aquí os las dejo para que las disfrutéis y el que tenga ganas...piense en aquello de los medios y los mensajes.

domingo, 3 de mayo de 2009

Día Internacional por la Libertad de Prensa


Hoy domingo, 3 de mayo, es el Día Internacional por la Libertad de Prensa. No es que este tipo de conmemoraciones sea santo de mi devoción, pero tal y como está el patio no me parece de más (a riesgo de ser considerada negativa) destacar un enlace que nos recuerde la situación en la que nos encontramos y, sobre todo, que nos aporte la motivación suficiente para luchar en su contra.


martes, 28 de abril de 2009

Breve


De un tiempo a esta parte la urgencia nos acosa. Todo hay que hacerlo rápido, todo es efímero en demasía. Las nuevas tecnologías de la comunicación se han derramado sobre nuestras cabezas como un caudal de información inabarcable. La brevedad se impone (y se agradece). Los lectores de la web 2.0, los nuevos lectores de los medios de comunicación, no pierden más de 30 segundos en cada página que visitan, porque hay mucho que leer, desde muchos puntos de vista diferentes y en distintos lugares.
Esta tendencia viene forjándose ya desde hace algún tiempo (no sólo en estos ámbitos), calladamente se han ido poniendo de moda los microrrelatos, los libros de cuentos breves, y hasta los grandes restaurantes sirven menús "largos y estrechos", platos minúsculos en los que se prima el bocado, la rapidez con la que nos los podemos comer y que nos dan ese instante segundo flash choque de bienestar.

Y no está mal, se acabaron los rollos macabeos de algunos que sólo aportaban 'paja' al discurso que querían hacernos llegar. Ha triunfado la brevedad, y yo me alegro.

Las novelas de mil páginas quedarán para el verano.

domingo, 26 de abril de 2009

Un pequeño homenaje al periodismo de papel

En un momento en el que todos apuestan por las nuevas tecnologías y vaticinan el final del periódico de papel, valen la pena películas como ‘La sombra del poder’. El film no es gran cosa, un triller para pasar un buen rato en el que se mezcla la corrupción política con el olfato bastante exagerado de un periodista (que por momentos parece más un detective) por desentrañar una serie de misteriosos asesinatos. Sin embargo, más allá de la tensión de la historia, cuya idea parte de una serie exitosa emitida por la BBC, la película refleja bastante bien la situación actual de muchas empresas que se enfrentan diariamente a la lucha de vender más periódicos frente a las ventajas que presenta el formato digital donde las noticias aparecen al instante y casi sin coste alguno.
También hay muchos tópicos de la profesión, una periodista joven que trabaja por poco dinero y que apuesta por la información instantánea frente a otro profesional, en este caso el actor principal, un hombre inteligente, que se aferra a sus normas y se niega a los nuevos cambios, y se esfuerza por ser objetivo y buscar la verdad. Todo ello matizado con una redactora jefa implacable, un buen decorado de la sala de redacción, la tensión diaria de salir a la calle y dar la primicia, y frases como “los buenos periodistas no tienen amigos, tienen fuentes”.
En cualquier caso es un homenaje al periodismo escrito de calidad y la búsqueda de información de primera mano, dos buenas costumbres que, por desgracia, están rozando la línea del olvido en muchos medios de comunicación.

miércoles, 22 de abril de 2009

Moderse la lengua


En más de una chuletada de esas de domingo, recuerdo a mis compañeros más antiguos contándome algunas meteduras de pata de esas que cuando se publican quieres que te trague la tierra pero que, pasado algún tiempo, sirven para que estés horas riéndote. El Centro Virtual Cervantes tiene un apartado que bajo el título 'Moderse la lengua' recopila algunos resbalones linguísticos que pueden leerse en prensa. Me ha hecho recordar con cariño momentos cómicos y me gustaría que esos compañeros que ahora lo están pasando francamente mal porque la crisis está dando demasiadas excusas para despedir a mucha gente...se relajen dos minutos y recuerden cómo entre copa y copa de vino nos divertíamos pensando en aquel que en vez de 'romera' público la elección de la 'ramera'. El periodismo es así....está hecho por personas. Pasad un buen rato y echad un vistazo a la página que tiene mucho más contenido que estos gazapos llenos de prisas, necesidad de cuadrar un titular y también desconocimiento de nuestra lengua...lo dicho, el periodismo es así. Muchos ánimos para todos. No hay crisis que cien años dure.

lunes, 20 de abril de 2009

Incertidumbre




Una palabra me ronda la cabeza últimamente más de la cuenta: incertidumbre. Tiene un componente paralizante que me da miedo, porque me impide controlar qué es lo que va a pasar pero, sobre todo, lo que va a pasarme. Entonces acudo rápidamente al diccionario “on line” de la Real Academia con la esperanza absurda de que su definición exacta me salve. Incertidumbre: falta de certidumbre. Nada más. Me disgusta lo que encuentro, sin duda. Pero sigo y busco certidumbre, a ver cómo aparece. Certidumbre: certeza, obligación de cumplir algo. Pues peor. Así que he decidido no acudir nunca al diccionario cuando me aborde la incertidumbre. Creo que ahí no encontraré respuestas.

jueves, 16 de abril de 2009

¿Cuánto más?

¿Cuánto más tiene que ocurrirnos para que nos demos cuenta los profesionales de los medios de comunicación que, así, no daremos muchos más pasos? ¿Cuánto más debemos aguantar para seguir sobreviviendo en este oficio con el que se han hecho los cínicos, mezquinos y mediocres? ¿Cuánto más debe transcurrir para que se nos despierte la conciencia y nos unamos ante tanto despropósito? ¿Cuánto más debemos escuchar acerca de que los números no cuadran cuando desde las altas esferas (también de esta profesión) se pegan la buena vida a costa de los puestos de trabajo? ¿Cuántas quejas de boquilla más debemos creer para darnos cuenta de que nos engañan? ¿Cuánta falta de compromiso más es necesaria para que reaccionemos de una vez? ¿Cuántas excusas más debemos aceptar sobre la crisis? En los 35 segundos en que tardas en leer estas líneas sonarán muchas carcajadas de quienes han permitido esto. No puedo callarme. No quiero callarme.

martes, 14 de abril de 2009

Cortinilla y musiquilla (los informativos de tv y el ácido gástrico)


La camarera, compadeciéndose de mi soledad, encendió la tele, sin yo pedírselo, para que almorzara acompañado por la bella señorita que leía las noticias. No me hizo un favor: Un violador/perseguidor/asesino que durante dos años vejó a su (¿suya?) mujer quedó absuelto porque los jueces dijeron que la agredida no había sido capaz de explicar qué era lo que la criaturita de dios le hacía cuando se quedaban solos en casa. Cortinilla y musiquilla. No sé cuántos técnicos de la policía de Sevilla siguen rebuscando en la basura, a ver si encuentran el cuerpo (o algo) de Marta del Castillo. Cortinilla y musiquilla. Salió el Papa, decía no sé qué. Cortinilla y musiquilla. Un fulano llevaba en el maletero de su coche a sus hijos, entre equipaje y botellas de alcohol. Cortinilla y musiquilla. José Tomás y otro torero triunfan (¿triunfan?) en la Plaza de Toros de Málaga. Cortinilla... terminé, masticando atropelladamente, el último bocado que me había introducido en la boca. Me levanté, dejé un billete de diez euros sobre el mostrador y me fui corriendo a la farmacia, a comprar pastillas para el ácido.

Pd.: Salud y República (no perdamos la esperanza)

domingo, 29 de marzo de 2009

Vergüenza

El discurso pronunciado en mayo de 2008 por el periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez, ganador del premio Ortega y Gasset, por su trabajo ‘Vidas minadas’, no fue del gusto de muchas personas, principalmente de los políticos presentes en el acto. La obra por la que Sánchez recibió este galardón fue sobre las víctimas de las minas antipersonas, a las que no pudo evitar recordar, entre las que se encuentran cuatro de sus hijos adoptivos. En una confesión desgarradora, el fotógrafo aseguró que “no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad” y aludió a todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, que permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas. También hizo hincapié en que la anterior legislatura duplicó la venta de armamento, al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y, por si fuera poco, que España fabrica cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas. “Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos”, declaró Gervasio Sánchez. Y con esta última frase me quedo: Yo también me avergüenzo de aquellos que se jactan de defender la libertad de prensa, luchar por ideales, dar lecciones de ciudadanía y de buen hacer, pero que después, ante la más mínima presión, no dudan en dar explicaciones, pedir disculpas y obligar a callar “porque así lo ordenaron otros”. Aquellos que citan una y otra vez a los grandes maestros, politólogos y teóricos de la ciencia política, para demostrar su sabiduría, pero que no dudan en arremangarse los pantalones y bajar la cabeza ante el menor contratiempo porque el objetivo final es defender los intereses de los pocos que mandan. De todo eso me avergüenzo y más, porque muchos de los que dirigen los medios de comunicación no merecen el respeto de quienes allí realizan su trabajo día a día y pese a todo. Y menos aún de los lectores, oyentes, televidentes y público en general.
PD: Quizás, mi vergüenza tampoco sea del agrado de muchas personas.

tanguito

domingo, 22 de marzo de 2009

La vieja crisis del periodismo

Debe ser que no he tenido una buena semana. Debe ser que cuando miro a mi alrededor y compruebo la situación laboral en la que se mueven los compañeros de profesión periodistas me dan ganas de vomitar. Debe ser que en momentos así suelo mirar hacia afuera en busca de consuelo y lo cierto es que me encuentro con esto. Y debe ser que una es algo retorcida porque me tranquiliza saber que lo que está pasando aquí, no pasa exclusivamente aquí y que la crisis de la prensa con la que se llenan ahora la boca algunos es vieja, muy vieja. El artículo del compañero Juan Enrique Tur es lo suficientemente elocuente como para tener que añadir nada más. Muy recomendable.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Ciudadano Barbacid


Suelo leer las entrevistas empezando por las preguntas. Quiero decir, que si me interesan las preguntas me adentro en las respuestas. A veces, cuestiones interesantes reciben respuestas simples, pero rara vez preguntas tontas tienen respuestas que merezcan la pena. En cualquier caso, es mi manera particular de abordar una entrevista que no deja de ser una pequeña relación con principio, nudo y desenlace entre dos personas. Hace unas semanas un suplemento dominical de gran tirada -XLSemanal- abrió su número 1.109 con una entrevista al oncólogo Mariano Barbacid, una de las autoridades mundiales en esta enfermedad. Las nueve páginas de entrevista me gustaron. Me pareció divulgativa, entretenida con suficiente información para saber algo más del cáncer, conocer al profesional y a la persona. Cuenta cosas interesantes y tanto el reportaje fotográfico como las informaciones adicionales están bien cuidadas. Hasta aquí bien por la revista.
Pero, hete aquí que dos números más tarde, o sea quince días después -y tras alegrarme la vista con la portada de Hugh Jackman- me da por echar un vistazo a las cartas al director o 'Correo' como denonima el suplemento a esta sección. El caso es que en la parte baja de una página par a una columna y en 31 líneas, el propio Barbacid reniega de esta entrevista por haberla realizado de un modo engañoso por parte del periodista.
Ya sé que en prensa se suele decir que 'perro no come carne de perro', pero no es menos cierto que estas actitudes a quien menos benefician son a los propios periodistas. Barbacid quería una entrevista por escrito, de las de cuestionario, de esas que no nos gustan nada a los periodistas porque si algo hay importante en una entrevista es estar frente a frente y con los ojos bien abiertos. Una entrevista es mucho más que una serie de preguntas y respuestas. Manos, gestos, ambientes, lugares deben dar tanta o más información que el entrevistado. Yo diría que a pesar del entrevistado porque hay matices que no se pueden controlar. Un cuestionario es antiperiodístico aunque pedir aclaraciones al cuestionario, mantener una conversación de media hora y utilizar sólo esa media hora sin avisar a tu entrevistado...pues tampoco es que sea muy periodístico. En este punto, mal por la revista. Supongo que por una, perderá muchas. Desconozco las razones del periodista o del medio para saltarse las condiciones de Barbacid pero sí sé que este tipo de acciones quiebra la confianza entre medios y ciudadanos (al final, Barbacid no es más que un ciudadano) y ahonda en esa creencia injusta de que no importan las personas, sólo las noticias. Para el que quiera leer la entrevista y la carta íntegra de protesta de Barbacid, ahí va el enlace. Cada cual que saque sus conclusiones.

Nota: la fotografía de este artículo ha sido tomada de elpais.com

jueves, 12 de marzo de 2009

Seamos pesimistas


“Los únicos que pueden cambiar el mundo son los pesimistas. A los optimistas ya les parece bien cómo está”. Con estas contundentes palabras se expresaba José Saramago hace apenas unos días en una entrevista que le hacían en el diario El País junto a Fernando Meirelles, a propósito de una nueva película basada en su conocido Ensayo sobre la Ceguera.
La sentencia me ha servido de excusa estos días para paliar el pudor social al que a veces nos vemos sometidos quienes tenemos que reconocer, tímidamente, cierta propensión al pesimismo. Al fin y al cabo se trata, efectivamente, de un inconformismo, de una no aceptación de la realidad por el mero hecho de presentarse como consumada. ¿Y, por qué no podemos reivindicar nuestro derecho a ser una especie de rebeldes con causa? Quizá –pienso- convenga destapar, al menos, un pesimismo que, lejos de ser aprensivo y orgulloso de sí mismo, se torne en un pesimismo activo con ánimo de cambiar las cosas.
Pero, al parecer, la tendencia actual deambula por otros derroteros. Reina la pasividad y los colectivos y plataformas sociales, aunque cada vez más numerosos, se apuntan, cual partido político, al carro de la popularidad mediática en detrimento de la acción social por puro altruismo.
Leo la prensa diaria y las palabras de Saramago vuelven a retumbar en mi cabeza como un constante rutilar de reflexiones y preguntas que estallan al aire. Las páginas de los periódicos llevan demasiado tiempo llenas de presuntos casos, bien de corrupción o, cuanto menos, de sinrazón, política y social: militantes del PP a nivel nacional son sospechosos de una trama de espionaje al más puro estilo watergate. No pasa nada y obtienen, por ejemplo, un triunfo rotundo en las elecciones gallegas; un ministro de Justicia del actual Gobierno se va de caza, sin la preceptiva licencia, con el magistrado Baltasar Garzón. Dimite y a otra cosa, mariposa; Y no hace falta ir tan lejos: en Canarias, los diferentes partidos se empeñan en participar en el juego de “culpable tú, culpable yo, y tiro porque me toca” con asuntos como el caso Salmón o el caso Las Teresitas, entre otros. Tampoco pasa nada más. El lector optimista pasa página. Ya se está acostumbrando.
Y continúa pasando las páginas como si se tratara del siguiente capítulo de un gran e interminable serial del que ni siquiera se espera un final contundente sino, tan sólo, rellenar la cuota diaria de entretenimiento. Más páginas. Los diarios nos hablan también de muertes. Muertes de personas a mano de sus parejas o ex parejas sentimentales; muertes de más personas en continuos naufragios de cayucos -muchos de ellos niños-, a los que no sólo se les cayó por la borda sus sueños y esperanzas más nobles sino, también con ellos, su propia vida. Son los dramas de la sociedad actual, “qué se la va a hacer”, diría el optimista lector.
Vamos a ver qué cuentan las más halagüeñas páginas de cine. Pero, tendría que venir la gran industria cinematográfica hollywoodiense para recodar un drama ya consabido: los niños de La India se mueren de hambre o viven en la más absoluta de las pobrezas. Con sus ocho óscar, la película Slumdog Millonaire ha tenido que traspasar la ficción para que los periódicos nos cuenten el drama ejemplarizante de unos pequeños actores que emprenden una dura vuelta a la realidad al regresar a su país, dejando la alfombra roja de Hollywood para instalarse en chabolas en condiciones insalubres. Pasemos pues al horóscopo, dice el lector optimista.
En fin, todo pasa y no pasa nada. La vida sigue, por supuesto. Y el lector optimista lucha orgulloso contra una realidad que se empeña en desvelarse ante sus ojos en constantes alardes de exhibicionismo.
Sin embargo, las palabras de Saramago vuelven a salpicar la conciencia al más puro estilo del Pepito Grillo que, implacable a la par que cuerdo, acecha a su víctima. ¿Hay algo de malo en revelarse al mundo como un pesimista? ¿Qué hay de perjudicial en reconocer que hay ocasiones en que la realidad no nos gusta y que podemos ser inconformistamente pesimistas? Quizá se pueda intentar modificar las cosas, y, cuanto menos, no aceptarlas como hechos consumados sino como realidades que se pueden mejorar.
Quizá podamos aportar nuestro pequeño granito de arena para intentar cambiar el mundo. Quizá haya que estar siempreenmedio, como subraya nuestro blog, “mirando a todos los lados y preguntándonos que es lo que hacemos sin hacer nada, con las manos en los bolsillos”. Seamos, por qué no, pesimistas.

martes, 10 de marzo de 2009

La crisis en los medios ¿qué me cuentas ahora?


Crisis en los medios de comunicación, se esperan despidos masivos en grandes y pequeños... la prensa escrita una de las peores malparadas.

Un redactor, cansado de contratos pasados de moda hace años decidía emprender una nueva vida, optar por otro camino y alejarse de aquella casa, escuela efímera de muchos periodistas, y emprendía el camino hacia el despacho del fondo para decir: "me voy en quince días". Era inevitable entonces que ese paseo diera lugar a una reunión en la cual, a voz en grito, el plumilla debía aguantar durante largo rato, una retahíla que se basaba en: "haces un flaco favor a la empresa", "tus compañeros se perjudicarán mucho con tu decisión", "ya no te acuerdas cuando te abrimos las puertas de esta casa", "aún no estás maduro, a dónde vas a ir", "¿recuerdas los días que te dimos cuando tu padre estaba enfermo? ¿así nos los pagas?".
Y cuando ya la tormenta amaniaba, retumbaba el definitivo y lapidario: "recuerda que, aunque te firmemos la excedencia, aquí no vas a volver a trabajar nunca más". Ahora, algunos de los que se quedaron (por lealtad, por seguridad, porque no tenían nada mejor, porque quizás 'temían' pasar por el trago de la reunión aquella) se han visto en la calle de la noche a la mañana. Les ha costado media hora a las empresas hacer reestructuración y borrar de un golpe todos aquellos principios de los que pontificaban. Me gustaría ver la cara de quienes daban aquel discurso paternalista, cuando ahora deben comunicarle a los compañeros que 'kaput', que 'ya no más', que la crisis, que ....
No hubo crisis durante todo aquel tiempo en el que se pedía lealtad y no se renovaban los convenios. No había crisis y las condiciones eran: falta de luz, ordenadores del pleistoceno, sillas de tortura... Ahora sacan de la gaveta la maldita palabra para justificar estos despidos, y se quedan tan frescos viendo el fútbol en sus despachos.

¿Qué y cómo se les dirá ahora a los trabajadores?, ¿cuál es el tono de voz que se utiliza para comunicar un ERE como el brutal que ha presentado ABC, la situación de El Mundo, la de Prisa; y más cerca -aunque lo de La Gaceta ha sido un caso diferente (pero no menos sangrante)- los casos 'prescindibles' de los últimos despidos en La Opinión y DA.
¿Ya no se acuerdan cuando, muchas veces, esos mismos periodistas se quedaron hasta el alba para que el periódico saliera lo más actualizado posible?, ¿ya no se acuerdan de las horas de más que hubo que estar a pie de playa esperando aquella patera?, ¿o del peligro que se corrió contando un Delta (quien dice un Delta dice un 31 M o un 11M o un atentado de ETA, o un partido de fútbol bajo un aguacero) que nos amenazaba las cabezas en cada esquina?
¿Ya no se acuerdan de esos discursos intimidatorios y coaccionantes que vomitaban?, ¿cuál es el que usan ahora? ¿Ya no piden lealtad? Seguramente dirán "si vuelve a salir algo no dudes que contaremos contigo...", "es un tema de RRHH", o "la orden viene de arriba"... qué rápido cambian los papeles de esta triste película.

Se les debería caer la cara de vergüenza, pero de un golpe bien certero entre las cejas.

jueves, 5 de marzo de 2009

Crisis, publicidad y medios de comunicación


Crisis, crisis y más crisis, sólo se oye esa terrible palabra por todos lados, pero no se da ningún tipo de posibilidad para sobrellevarla de la mejor manera posible y, sobre todo, aprovecharnos de ella. Se ha convertido en una atmósfera asfixiante que nos está ahogando. Aunque nos resistamos está tan presente en el día a día que resulta muy difícil respirar el poquito aire puro que queda.
Los medios de comunicación son los primeros que la alimentan. Es lamentable que se publiquen titulares como “Los beneficios de las empresas se desploman en el cuarto trimestre” (El País del día 28 de febrero). Mucha gente se queda sólo con eso y no continúa leyendo, el daño ya está hecho. Ese titular ya ha hecho mella en las cabecitas de los lectores y lo cierto es que, si seguías analizando el texto, la cifra de las empresas que habían obtenido resultados negativos en sus cuentas era ridícula con respecto a las cifras de las que consiguieron beneficios -algunas de hasta un 200%-. De acuerdo con que los ingresos han sido menores, pero no creo que la palabra desplomar fuera la adecuada para reflejar la realidad.
En el caso de los medios de comunicación, la crisis viene de la mano de una, cada vez menor, inversión publicitaria. InfoAdex ha publicado su último estudio sobre el gasto en publicidad y la inversión en 2008 tuvo una disminución del 7’5% con respecto al año anterior. Lo cierto es que la inversión en los medios convencionales (televisión, radio, prensa diaria, publicidad exterior, Internet …) lleva años bajando, pero esto no es por la crisis, son muchos los aspectos que influyen. Básicamente se debe al aburrimiento que venimos sufriendo desde hace una década. No hay buenas ideas, no hay creatividad.
Si los medios convencionales han ido disminuyendo en inversión, los medios no convencionales han ido ganando adeptos (marketing viral, mobile marketing, revistas promocionales, folletos…). Los medios de comunicación tienen que aprovechar la situación económica para desarrollar su creatividad y dar un giro a esta realidad. Por ejemplo, la utilización de los medios convencionales de forma no convencional es una opción que ha logrado grandes resultados. Internet es el único medio que presenta una evolución positiva, aprovechen esta ventaja y lleguen a sus públicos a través de la red. Todo famoso que se precie tiene su Facebook, se lanzan campañas, se presentan películas, se mueven masas y, al fin y al cabo, se trata de eso ¿no? Un ejemplo de la utilización de este medio para fines promocionales es la que realizaron los miembros de Digital 104, una productora tinerfeña que lanzó su corto “Algo que aprender” a través de esta red social. Aprovechemos las ventajas que este medio aporta para insuflar aire limpio en esa atmósfera asfixiante.