sábado, 14 de marzo de 2009

Un aplauso para ellos

Leía en la prensa la iniciativa del Gobierno de Canarias para destinar la comida que descartan en los supermercados y repartirla entre los más necesitados y no podía sino apoyar esta decisión. Pero ellos son sólo la cara pública, de los que se habla en los medios, detrás, en la sombra, existen organizaciones que desde hace mucho tiempo realizan esta jugada. Un ejemplo es la Asociación de Caridad de San Vicente de Paúl, de San Pío, que ha llegado a acuerdos con determinados supermercados para recoger la comida que ellos tiran a diario y repartirla entre los más necesitados del barrio en el que operan. Hace poco conocí la fantástica idea de una señora del Puerto de la Cruz que ha montado un supermercado en el que puedes hacer la compra por la cantidad simbólica de un euro. El sistema es el mismo, ella recoge lo que otros tiran, y está aún en buen estado, y lo presenta dispuesto en estanterías como es común en estos establecimientos. Y sin ir más lejos, mi tío postizo, sufre cuando ve las montañas de pan - protegidos por su bolsa de papel – que tiran a la basura todos los días en un Hiperdino de Santa Cruz. Gracias a él tenemos pan rallado y bizcochado toda la familia. Desde aquí pido un aplauso para esta gente desconocida que tuvo esta idea desde hace mucho tiempo y de los que no se habla en los medios.

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Se buscan padres perfectos?

En una ocasión tuve la oportunidad de hablar largo tiempo con una funcionaria responsable directamente de determinar la idoneidad de los solicitantes para adoptar. Me fue imposible entenderla. Ella defendía los criterios legales y técnicos tanto para las adopciones nacionales como internacionales que determinaban la aceptación o no de los padres. Entre ellos, que el niño contara con una habitación individual en lacasa, que los padres trabajaran -nótese que he escrito “padres” y que contaran con una renta holgada. Yo entiendo que las administraciones de todos los países deben buscar los mejores hogares para niños que han sufrido más de la cuenta desde corta edad, pero ¿me puede explicar alguien entonces qué mal le han provocado padres biológicos de todo el mundo a sus vástagos al no poder permitirse habitaciones individuales para sus hijos, que tienen que compartir habitación en maravillosas literas? ¿Puede un funcionario demostrarme que parte de mis problemas de adulta se derivan de que mi madre se dedicó a “sus labores”, a cuidarnos a mi padre y a mí con cariño? ¿Será que soy en ocasiones infeliz porque en mi casa se pasaron épocas más holgadas que otras?
Me gustaría volver a tener la oportunidad de dialogar con técnicos y especialistas en adopciones para que me expliquen, como si yo fuera una niña de cinco años, cómo es posible que le quitaran a una madre adoptiva de La Orotava [Tenerife] a su hija, tras tres años de convivencia tranquila y feliz, para devolverla a una madre biológica que, tras un año con ella, la ha dejado de nuevo en manos de la administración. Esta niña, conocida por el nombre falso para respetar su intimidad de Piedad, fue llevada al primero de los tres centros de menores donde ha estado, cuando aún no tenía ni siquiera un año de vida. Ahora su madre biológica tampoco se siente capaz de educarla y cuidarla. Lo único que la administración ha conseguido en este caso es que Piedad se haya quedado sin su madre, Soledad Perera y que esté sola, una vez más.

jueves, 12 de marzo de 2009

Seamos pesimistas


“Los únicos que pueden cambiar el mundo son los pesimistas. A los optimistas ya les parece bien cómo está”. Con estas contundentes palabras se expresaba José Saramago hace apenas unos días en una entrevista que le hacían en el diario El País junto a Fernando Meirelles, a propósito de una nueva película basada en su conocido Ensayo sobre la Ceguera.
La sentencia me ha servido de excusa estos días para paliar el pudor social al que a veces nos vemos sometidos quienes tenemos que reconocer, tímidamente, cierta propensión al pesimismo. Al fin y al cabo se trata, efectivamente, de un inconformismo, de una no aceptación de la realidad por el mero hecho de presentarse como consumada. ¿Y, por qué no podemos reivindicar nuestro derecho a ser una especie de rebeldes con causa? Quizá –pienso- convenga destapar, al menos, un pesimismo que, lejos de ser aprensivo y orgulloso de sí mismo, se torne en un pesimismo activo con ánimo de cambiar las cosas.
Pero, al parecer, la tendencia actual deambula por otros derroteros. Reina la pasividad y los colectivos y plataformas sociales, aunque cada vez más numerosos, se apuntan, cual partido político, al carro de la popularidad mediática en detrimento de la acción social por puro altruismo.
Leo la prensa diaria y las palabras de Saramago vuelven a retumbar en mi cabeza como un constante rutilar de reflexiones y preguntas que estallan al aire. Las páginas de los periódicos llevan demasiado tiempo llenas de presuntos casos, bien de corrupción o, cuanto menos, de sinrazón, política y social: militantes del PP a nivel nacional son sospechosos de una trama de espionaje al más puro estilo watergate. No pasa nada y obtienen, por ejemplo, un triunfo rotundo en las elecciones gallegas; un ministro de Justicia del actual Gobierno se va de caza, sin la preceptiva licencia, con el magistrado Baltasar Garzón. Dimite y a otra cosa, mariposa; Y no hace falta ir tan lejos: en Canarias, los diferentes partidos se empeñan en participar en el juego de “culpable tú, culpable yo, y tiro porque me toca” con asuntos como el caso Salmón o el caso Las Teresitas, entre otros. Tampoco pasa nada más. El lector optimista pasa página. Ya se está acostumbrando.
Y continúa pasando las páginas como si se tratara del siguiente capítulo de un gran e interminable serial del que ni siquiera se espera un final contundente sino, tan sólo, rellenar la cuota diaria de entretenimiento. Más páginas. Los diarios nos hablan también de muertes. Muertes de personas a mano de sus parejas o ex parejas sentimentales; muertes de más personas en continuos naufragios de cayucos -muchos de ellos niños-, a los que no sólo se les cayó por la borda sus sueños y esperanzas más nobles sino, también con ellos, su propia vida. Son los dramas de la sociedad actual, “qué se la va a hacer”, diría el optimista lector.
Vamos a ver qué cuentan las más halagüeñas páginas de cine. Pero, tendría que venir la gran industria cinematográfica hollywoodiense para recodar un drama ya consabido: los niños de La India se mueren de hambre o viven en la más absoluta de las pobrezas. Con sus ocho óscar, la película Slumdog Millonaire ha tenido que traspasar la ficción para que los periódicos nos cuenten el drama ejemplarizante de unos pequeños actores que emprenden una dura vuelta a la realidad al regresar a su país, dejando la alfombra roja de Hollywood para instalarse en chabolas en condiciones insalubres. Pasemos pues al horóscopo, dice el lector optimista.
En fin, todo pasa y no pasa nada. La vida sigue, por supuesto. Y el lector optimista lucha orgulloso contra una realidad que se empeña en desvelarse ante sus ojos en constantes alardes de exhibicionismo.
Sin embargo, las palabras de Saramago vuelven a salpicar la conciencia al más puro estilo del Pepito Grillo que, implacable a la par que cuerdo, acecha a su víctima. ¿Hay algo de malo en revelarse al mundo como un pesimista? ¿Qué hay de perjudicial en reconocer que hay ocasiones en que la realidad no nos gusta y que podemos ser inconformistamente pesimistas? Quizá se pueda intentar modificar las cosas, y, cuanto menos, no aceptarlas como hechos consumados sino como realidades que se pueden mejorar.
Quizá podamos aportar nuestro pequeño granito de arena para intentar cambiar el mundo. Quizá haya que estar siempreenmedio, como subraya nuestro blog, “mirando a todos los lados y preguntándonos que es lo que hacemos sin hacer nada, con las manos en los bolsillos”. Seamos, por qué no, pesimistas.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Héroes políticamente incorrectos





Dicen los entendidos que Alan Moore creó con Watchmen una de las mejores novelas gráficas -que no cómic- de toda la Historia. Yo reconozco no haber leído el cómic pero el día del estreno fui a ver al film dirigido por Zack Snyder (Wisconsin, 1966). Acostumbrada a supermanes, spidermanes, hulkes y demás fauna superheróica, la película de Snyder me pareció un descubrimiento y el personaje de Rorscharch -hilo conductor de la pelicula a través de su diario- uno de los héroes más humanos y tristes que he visto en una pantalla de cine. Hasta ahora, los superhéroes tenían debilidades pero en Watchmen directamente tienen miserias. Y de eso va la película en realidad. De un mundo mísero que se une tras una matanza, pero en el que la miseria moral no acaba porque nada tiene final como dice el personaje femenino Espectro de Seda. Asesinos, con delirios de grandeza, alejados de la raza humana, escondidos y castrados en una vida normal, con una absoluta falta de fe en la sociedad, amargos y cínicos, los vigilantes, los héroes enmascarados vagan por una ciudad donde nadie les quiere, no son aplaudidos, no son admirados y hasta son perseguidos. Tipos con una máscara física que les da el poder de la vida, la muerte y hasta el sexo. El Comediante -asesino mercenario y amoral- mata a una mujer vietnamita embarazada de él; el Dr. Manhattan -una especia de bola de energía- salva un mundo que apenas le importa; Nite Owl -feo, gordo y gris- es incapaz de acostarse con Espectro de Seda hasta hasta que no se enfunda en su traje. De todos ellos, me quedo con Rorscharch y su máscara basada justamente en el test de psicodiagnóstico que lleva su nombre. Esas láminas con manchas en las que cada cual ve lo que quiere. En su caso, soledad, abandono y horror. Desde aquí mi pequeña recomendación. Ya me direís si os han gustado estos héroes políticamente incorrectos.

martes, 10 de marzo de 2009

La crisis en los medios ¿qué me cuentas ahora?


Crisis en los medios de comunicación, se esperan despidos masivos en grandes y pequeños... la prensa escrita una de las peores malparadas.

Un redactor, cansado de contratos pasados de moda hace años decidía emprender una nueva vida, optar por otro camino y alejarse de aquella casa, escuela efímera de muchos periodistas, y emprendía el camino hacia el despacho del fondo para decir: "me voy en quince días". Era inevitable entonces que ese paseo diera lugar a una reunión en la cual, a voz en grito, el plumilla debía aguantar durante largo rato, una retahíla que se basaba en: "haces un flaco favor a la empresa", "tus compañeros se perjudicarán mucho con tu decisión", "ya no te acuerdas cuando te abrimos las puertas de esta casa", "aún no estás maduro, a dónde vas a ir", "¿recuerdas los días que te dimos cuando tu padre estaba enfermo? ¿así nos los pagas?".
Y cuando ya la tormenta amaniaba, retumbaba el definitivo y lapidario: "recuerda que, aunque te firmemos la excedencia, aquí no vas a volver a trabajar nunca más". Ahora, algunos de los que se quedaron (por lealtad, por seguridad, porque no tenían nada mejor, porque quizás 'temían' pasar por el trago de la reunión aquella) se han visto en la calle de la noche a la mañana. Les ha costado media hora a las empresas hacer reestructuración y borrar de un golpe todos aquellos principios de los que pontificaban. Me gustaría ver la cara de quienes daban aquel discurso paternalista, cuando ahora deben comunicarle a los compañeros que 'kaput', que 'ya no más', que la crisis, que ....
No hubo crisis durante todo aquel tiempo en el que se pedía lealtad y no se renovaban los convenios. No había crisis y las condiciones eran: falta de luz, ordenadores del pleistoceno, sillas de tortura... Ahora sacan de la gaveta la maldita palabra para justificar estos despidos, y se quedan tan frescos viendo el fútbol en sus despachos.

¿Qué y cómo se les dirá ahora a los trabajadores?, ¿cuál es el tono de voz que se utiliza para comunicar un ERE como el brutal que ha presentado ABC, la situación de El Mundo, la de Prisa; y más cerca -aunque lo de La Gaceta ha sido un caso diferente (pero no menos sangrante)- los casos 'prescindibles' de los últimos despidos en La Opinión y DA.
¿Ya no se acuerdan cuando, muchas veces, esos mismos periodistas se quedaron hasta el alba para que el periódico saliera lo más actualizado posible?, ¿ya no se acuerdan de las horas de más que hubo que estar a pie de playa esperando aquella patera?, ¿o del peligro que se corrió contando un Delta (quien dice un Delta dice un 31 M o un 11M o un atentado de ETA, o un partido de fútbol bajo un aguacero) que nos amenazaba las cabezas en cada esquina?
¿Ya no se acuerdan de esos discursos intimidatorios y coaccionantes que vomitaban?, ¿cuál es el que usan ahora? ¿Ya no piden lealtad? Seguramente dirán "si vuelve a salir algo no dudes que contaremos contigo...", "es un tema de RRHH", o "la orden viene de arriba"... qué rápido cambian los papeles de esta triste película.

Se les debería caer la cara de vergüenza, pero de un golpe bien certero entre las cejas.

domingo, 8 de marzo de 2009

Más serotonina, por favor!


Su vida era perfecta. Bueno, casi. Hacía dos años que se había trasladado a vivir a Berlín, muy cerca del barrio judío. El estudio de diseño gráfico que tanto visitó por internet había aceptado finalmente su currículum. No se lo pensó dos veces. Compró un billete sobre la marcha y estuvo dos días en un hotel. Al tercero encontró un pequeño apartamento, muy bien de precio. Atrás quedaba una etapa en España. Una puerta ya cerrada. Otra por abrir. Su trabajo lo llenaba plenamente. Bueno, casi. Comenzó con pequeños proyectos básicos pero pronto se ocupó de otras iniciativas más ambiciosas, ideas que lo obligaban a mantener su cabeza creando e inventando todo el día. El reconocimiento profesional no le faltó en este tiempo. Lo tenía todo. Incluso aquella chica pelirroja con pecas, de linda cara, a la que vio a diario en el café de la esquina mientras desayunaba acabó por compartir su vida, deseos, aficiones… Los ingredientes estaban todos para ser feliz. Bueno, casi todos. Un día comenzó a sentirse apagado, decaído, deprimido... Se preguntó primero qué había fallado en su vida para estar así. No daba con la clave. Después visitó a un médico, dos, tres y hasta seis especialistas. Cansado, fue una última vez. “Necesitas rayos UVA”, le dijo el galeno. “¿Rayos UVA?”, respondió muy sorprendido. “La falta de sol y de luz provocan tu apatía y como no quieres marcharte a otro lugar, esta es la solución hasta que llegue el verano”. Así fue. Se recuperó.
Estos días grises y fríos me traen al recuerdo esta historia real, aunque con algunos componentes de ficción. No es la crisis lo que nos tiene apagados. Que llegue el calor, ¡más serotonina, por favor!

Hoy, 8 de marzo

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no creo que haya un documento que exprese mejor lo que supone esta fecha para las mujeres que este correo que recibí esta mañana desde Argentina (Betty, espero contar con tu beneplácito y muchas gracias por mandármelo).

En el Día Internacional de la Mujer quiero homenajear a todas las mujeres que por alguna razón estuvieron o están en mi vida. A mi madre que ya no está. A mi hija que está lejos pero que cada día la siento más cercana. A mi hermana, a mis tías y primas que son el ancla con la que me aferro a mi niñez. A mis sobrinas que pese a su juventud me incluyen en sus vidas y me mantienen el alma y la mente joven. A mis amigas de toda la vida y a las más nuevas porque me han acompañado, aconsejado, curado el alma y el cuerpo. A las que ya no están porque las sigo queriendo y extrañando. A las hijas de mis amigas porque me traen el recuerdo de ellas jóvenes. Al maravilloso grupo de mujeres directoras, profesoras, celadoras del colegio donde me eduqué porque no sólo me enseñaron matemáticas, historia, geografía y demás materias, sino que me enseñaron a ser libre, solidaria, buena pensante. A mis queridas y adoradas amigas pupilas con quienes compartí muchos años y aún hoy sigo compartiendo momentos hermosos. A aquellas que el tiempo y la distancia las alejó de mi vida pero que las sigo recordando. A aquellas que después de muchos años volví a reencontrar. A mi psicóloga, que ya no está pero que me hizo comprender muchas cosas y perdonar. A todas las amigas de mi hija porque sé lo que significan para ella. A mis clientas, porque no sólo se limitaron a comprarme, sino que me brindaron compañía, compartieron conmigo libros, anécdotas de viajes y ahora mails. En fin, a todas les deseo un muy feliz día y les mando un beso enorme.

sábado, 7 de marzo de 2009

Gaza, el infierno en La Tierra

ERASED, WIPE OFF THE MAP
Una producción de C.I. COMUNICACIÓN
Dirigida por Alberto Arce y Miguel Llorens

El 19 de diciembre de 2008, el movimiento Free Gaza zarpó desde Chipre en dirección a Palestina. Su objetivo era romper el bloqueo israelí sobre la franja de Gaza. Fuimos los últimos extranjeros que lograron entrar y quedarse en Gaza. Nos vimos envueltos en algo que nadie se esperaba.

TÍTULO: ERASED, WIPE OFF THE MAP
PRODUCCION: C.I. COMUNICACIÓN
FORMATO: Betacam Digital
DURACION: 55´
IDIOMA: V.O. INGLÉS / ÁRABE
DIRECCION: ALBERTO ARCE - MIGUEL LLORENS
MONTAJE: OLAF GONZÁLEZ
PRODUCCION EJECUTIVA: CHRISTIAN SEBASTIÁN - JOSÉ CARLOS DÍAZ.


Erased-wiped off the map from CIES IMATGES on Vimeo.

jueves, 5 de marzo de 2009

Crisis, publicidad y medios de comunicación


Crisis, crisis y más crisis, sólo se oye esa terrible palabra por todos lados, pero no se da ningún tipo de posibilidad para sobrellevarla de la mejor manera posible y, sobre todo, aprovecharnos de ella. Se ha convertido en una atmósfera asfixiante que nos está ahogando. Aunque nos resistamos está tan presente en el día a día que resulta muy difícil respirar el poquito aire puro que queda.
Los medios de comunicación son los primeros que la alimentan. Es lamentable que se publiquen titulares como “Los beneficios de las empresas se desploman en el cuarto trimestre” (El País del día 28 de febrero). Mucha gente se queda sólo con eso y no continúa leyendo, el daño ya está hecho. Ese titular ya ha hecho mella en las cabecitas de los lectores y lo cierto es que, si seguías analizando el texto, la cifra de las empresas que habían obtenido resultados negativos en sus cuentas era ridícula con respecto a las cifras de las que consiguieron beneficios -algunas de hasta un 200%-. De acuerdo con que los ingresos han sido menores, pero no creo que la palabra desplomar fuera la adecuada para reflejar la realidad.
En el caso de los medios de comunicación, la crisis viene de la mano de una, cada vez menor, inversión publicitaria. InfoAdex ha publicado su último estudio sobre el gasto en publicidad y la inversión en 2008 tuvo una disminución del 7’5% con respecto al año anterior. Lo cierto es que la inversión en los medios convencionales (televisión, radio, prensa diaria, publicidad exterior, Internet …) lleva años bajando, pero esto no es por la crisis, son muchos los aspectos que influyen. Básicamente se debe al aburrimiento que venimos sufriendo desde hace una década. No hay buenas ideas, no hay creatividad.
Si los medios convencionales han ido disminuyendo en inversión, los medios no convencionales han ido ganando adeptos (marketing viral, mobile marketing, revistas promocionales, folletos…). Los medios de comunicación tienen que aprovechar la situación económica para desarrollar su creatividad y dar un giro a esta realidad. Por ejemplo, la utilización de los medios convencionales de forma no convencional es una opción que ha logrado grandes resultados. Internet es el único medio que presenta una evolución positiva, aprovechen esta ventaja y lleguen a sus públicos a través de la red. Todo famoso que se precie tiene su Facebook, se lanzan campañas, se presentan películas, se mueven masas y, al fin y al cabo, se trata de eso ¿no? Un ejemplo de la utilización de este medio para fines promocionales es la que realizaron los miembros de Digital 104, una productora tinerfeña que lanzó su corto “Algo que aprender” a través de esta red social. Aprovechemos las ventajas que este medio aporta para insuflar aire limpio en esa atmósfera asfixiante.

Todavía quedan críticos


En estos tiempos en los que la rapidez es una obligación y reflexionar un lujo, vale la pena dedicar unos minutos a leer la entrevista que El País publicó este lunes de la periodista Bárbara Celis al lingüista estadounidense Noam Chomsky. Este escritor y activista político es un ejemplo en las universidades europeas y un desconocido en cambio en muchas instituciones educativas en Estados Unidos. El porqué lo encontrarán en esta entrevista.Chomsky critica los poderes políticos y económicos de su país, la nula respuesta de Obama a la invasión israelí de Gaza o sus medidas para afrontar la crisis económica actual.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Historias de algo más de un día


La verdad es que pensaba escribir sobre los resultados de las elecciones vascas, pero desde el lunes he oido al PNV hablar de un "frente españolista" para gobernar Euskadi, al PSOE reprocharle al PNV que no son ni "el régimen ni la religión" de Euskalherria, al PP repetir que están dispuestos a ser la "garantía de un cambio" en mi tierra y de nuevo al PNV calificar de "golpe institucional" la posibilidad de que gobierne alguien que no sean ellos...en fin que me dan ganas de pedirle prestada la maza a Emilio. Habrá que dejar una semana más que las cosas vayan calmándose y que de las declaraciones vergonzosas pasemos a hablar de lo qué realmente quiere este país tan especial. No obstante, quizás algún día estas manifestaciones, pensamientos, ocurrencias y hasta cagadas mentales queden reflejadas en algún rincón de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica que el Ministerio de Cultura ha presentado en sociedad esta semana. No son todos los que están ni están todos los que son, pero para los que concebimos la prensa (con todos sus aciertos y errores) como un gran libro de Historia es una buena noticia. Algún profesor me dijo una vez que el periódico del día anterior ya era una antigualla. Historias de un día. Sin embargo, el vistazo a un sólo periódico en un día cualquiera puede enseñar el estado de una sociedad, sus intereses, sus valores. Desde la publicidad, el lenguaje, la elección de las noticias, la portada pasando por los anuncios pueden contarnos la historia de una generación. Es una interesante manera de bucear en nuestro pasado. Habrá que ir ampliándola pero de momento más de cuatro millones de imágenes y disposición de ejemplares que van de 1777 a 2005 merecen la pena una consulta curiosa.

martes, 3 de marzo de 2009

Política y mafiosos


No sé si les pasará a ustedes también pero a mí, personalmente, me provoca revoltura todo lo relacionado con las épocas electorales y si encima son de tipo autonómicas (que Dios me coja confesada) la sensación de náuseas o provocadera, como diría mi amiga Gely la cubana, se incrementa.
Durante varias semanas te van poniendo a prueba adelantándote con imágenes de mítines y escuchas radiofónicas de los diferentes párrocos ideológicos - como a mí me gusta definirlos – la purgación que supone tragar de forma indiscriminada toda la verborrea y demagogia que utilizan estos pastores de ovejas perdidas, con el único fin de seguir alimentándose de la teta de la grandiosa madre “Politique”.
Todo un arte que sólo los más avispados consiguen dominar, engañando año tras año a la plebe. Convirtiéndose en ricos a costa de la miseria y desgracias ajenas. Utilizando todo tipo de argumentos para captar diferentes sectores de una maltrecha sociedad en el afán de prolongar su estudiado posicionamiento social, para seguir viviendo del cuento.
Hace mucho tiempo que la política dejó de interesarme. Muchos meses que lo que dijeran todos estos personajes vestidos de escaparate con sonrisas blanqueadas, dejaron de transmitirme seriedad.
En mi Lanzarote natal, los políticos han transformado las instituciones públicas en su feudo particular. Una hacienda privada en donde hacen y deshacen a destajo no dejando títere con cabeza. Han conseguido echar a perder todo lo que tendría que protegerse para que esta isla pudiera prosperar. Los centros turísticos diseñados por nuestro más importante artista internacional, el tristemente fallecido César Manrique, ahora son agujeros de pérdidas monetarias gracias a la pésima gestión de esta saga de mojigatos. La empresa que tramita el avituallamiento de aguas en la isla, es otro saco roto con una administración propia de un país tercermundista. Los centros para refugio de menores inmigrantes se cierran por falta de recursos económicos. Jamás existió un albergue que cobijara a los sin techos, que aumentan en número considerablemente. La agricultura apenas tiene ayudas para poder subsistir en este pedazo de volcán callado. La ganadería es incipiente y no recibe subvenciones suficientes para mantener los pocos artesanos de la quesería que quedan en la isla.
Las ayudas económicas llegan pero sólo se filtran llenando las huchas de quienes siempre tuvieron, haciéndolos más ricos con cada inyección monetaria.
Políticos que entregan a manos manchadas por la codicia los dineros destinados a obras nobles. En definitiva, una política más propia de Nápoles y Sicilia que de España. Unos sinvergüenzas, cuasi mafiosos, que continúan haciendo de las suyas tras cada legislatura mostrando al mundo su desfachatez con descaro.
Entiendan ustedes que no me alegre de que hayan elecciones. Ni vascas, ni gallegas, ni canarias, ni catalanas……………. Entiendan ustedes que una se cansa de confirmar que sea en el lugar que sea y en la lengua que les dé la gana, los procesos electorales siguen siendo una farsa teatral en donde los mal llamados “electos” engañan, roban a manos llenas y representan con gran entusiasmo sus papeles de villanos, eso sí, a la perfección.
Pepa González

Los bueyes...


"Una señora francesa le dijo un día a Paul Valery que no podía aclarar a su niño la diferencia que había entre un toro y un buey, y entonces el gran poeta francés le aconsejó: "Dígale que un toro es un escritor [político] antes de entrar en la Academia [parlamento], y un buey es uno que ya ha entrado".

Ramón Gómez de la Serna en Nuevas páginas de mi vida

Los paréntesis son míos, me vienen a huevo.

domingo, 1 de marzo de 2009

Zimbabue: ¿crisis, qué crisis?

Supongo que a muchos millones de zimbabuenses 'crisis mundial' es un concepto que les suena a chino. Llevan intentando sobrevivir casi diez años bajo el yugo de un tirano, Robert Mugabe, que este fin de semana daba una muestra más de su tiranía celebrando su 85 cumpleaños con una gran fiesta en la que se ha gastado 200.000 dólares americanos, eso sí, 800.000 menos que el año pasado porque parece que al dictador sí le afecta la crisis.
El pueblo de Zimbabue se muere de hambre y de cólera, sus tierras no se cultivan, el paro afecta al 90% de la población y la inflación alcanza la inconcebible cifra de 231.000.000%. Se calcula que casi la mitad de sus habitantes necesita ayuda humanitaria. Frente a esto el déspota Mugabe se permite el lujo de restregar a esos millones de personas por las narices los faustos de su celebración a base de langosta, champán y caviar.
Los zimbabuenses no saben de crisis mundial porque viven su propia crisis, una verdadera y enorme crisis bajo la bota de un dictador que este fin de semana celebró su 85 cumpleaños por todo lo alto.

Samuel

Samuel sólo tiene veintiún meses y toda una vida por delante. Una vida incipiente que clamaba a gritos ayuda el pasado viernes, cuando el sol naciente despuntaba sobre las cristalinas aguas de la costa de Abades, al sur de la isla de Tenerife. Se hallaba solo y desamparado, quién sabe cuántas horas recorriendo a tientas las calles polvorientas arrastrando su cuerpecito menudo en busca del abrigo familiar. Su llanto quebradizo de niño perdido se anudó como un rumor en la brisa matutina al estómago de un vecino, incapaz de comprender qué ser humano que se precie de pertenecer a la misma especie que el resto de los mortales sería capaz de abandonar a su suerte a uno de sus semejantes. Las pesquisas policiales dieron casi de inmediato con sus progenitores, que dormían plácidamente consumidos por la ingesta masiva de alcohol que enturbia los sentidos, ajenos a las preocupaciones mundanas, a la crisis y el dolor terrenal. En su primera alocución tras despertar del sueño de Morfeo, la madre, que destilaba aromas inconfundibles a malta por todos los poros de su piel, aseguró sin género de duda que Samuel se había escapado de la caravana que hacía las veces de casa en la que vivían junto al nuevo compañero de ella. Yo también hubiese huido sin dudarlo. Pero la aventura de Samuel tiene mayor mérito. La suya, auspiciada por el sentido común de un niño de veintiún meses, se aferraba sin duda al instinto de supervivencia; a la necesidad innata de hallar una vida mejor. Samuel juega hoy con otros niños perdidos en un centro de acogida, hasta que un juez que jamás lo ha mirado directamente a los ojos decida si castiga a su madre y su actual compañero sentimental, ambos mayores de 35 años, en estos momentos imputados por abandono, o les da una nueva oportunidad. Si de mi dependiera le daría a Samuel la oportunidad de una vida mejor, la que exigió el día que arrastró su cuerpecito menudo fuera de la siniestra caravana y se aventuró al mundo sin más juicio que el de veintiún meses de vida marcados por la desidia y el abandono. Esa sería su suerte.